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La Cenicienta Guerrera romance Capítulo 1016

—De acuerdo, entonces buscaré en Tiktok ahora mismo.

***

Pasó una semana en un abrir y cerrar de ojos.

Esa tarde, Úrsula recibió un mensaje de WhatsApp de Alan Gómez: [Ami, ya estoy en la Universidad de Villa Regia, en la entrada de tu escuela.]

[De acuerdo, hermano, ya voy.]

Úrsula guardó su celular y salió a la entrada de la escuela.

Y allí estaba Alan.

Pero no venía solo. A su lado había una chica.

Si Úrsula no se equivocaba, la chica al lado de Alan era Dominika Galván, y estaban tomados de la mano, muy acaramelados.

En ese momento, Dominika le hizo una seña a Úrsula.

—¡Úrsula, por aquí!

Úrsula corrió hacia ellos, con la mirada fija en sus manos entrelazadas.

—Hermano, Domi, ustedes… ustedes están…

Alan sonrió.

—Ami, como puedes ver, estamos juntos.

—¿Cuánto tiempo llevan con su romance secreto? —preguntó Úrsula.

Úrsula de verdad no se esperaba que Alan y Dominika terminaran juntos.

Dominika le había salvado la vida a Santino Gómez. Según el cliché de las novelas románticas, ellos dos tenían más posibilidades.

—Casi tres meses —respondió Alan.

Dominika se acercó de inmediato y tomó la mano de Úrsula, con un tono conciliador.

—Úrsula, no te enojes. No es que quisiera ocultártelo, es que sentía que nuestra relación aún no era lo suficientemente sólida. Pero ahora que lo es, ¡tú eres la primera persona a la que se lo contamos!

Úrsula sonrió.

—Domi, no estoy enojada. Me alegra mucho verlos juntos a ti y a mi hermano. Les deseo lo mejor.

Al oír esto, Dominika suspiró aliviada, abrazó el brazo de Úrsula y comenzó a hacerle mimos.

—Úrsula, ¿qué te parece si pasado mañana invitamos a tu novio y salimos a cenar todos juntos? Mañana tengo un compromiso.

—Me parece bien —asintió Úrsula—. Le diré esta noche.

***

A la mañana siguiente.

En el dormitorio.

Ximena y Tatiana habían salido a correr, Minerva y Selena tampoco estaban. Úrsula recibió una llamada y salió a toda prisa. Abril, al ver el dormitorio vacío, miró la cama de Úrsula y entrecerró los ojos.

Por la tarde.

Úrsula y Selena regresaron al dormitorio después de su clase optativa y encontraron a Abril con los ojos enrojecidos, buscando algo.

Ximena y Tatiana también estaban ocupadas buscando. La cama de Abril estaba hecha un desastre.

—Ese collar fue el regalo de cumpleaños de mi mamá cuando cumplí diecinueve, ¡es muy valioso! ¡Cuesta más de doscientos mil pesos! —continuó Abril.

—¿Doscientos mil? —Al escuchar esto, Tatiana abrió los ojos de par en par—. Señorita Solano, ¿cómo pudo dejar algo tan valioso en el dormitorio? ¡Sabe perfectamente que este lugar es un caos, hay gente de todo tipo!

***

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