【¡Esta señorita Solano es una persona realmente asquerosa! Estoy seguro de que lo hizo a propósito, para provocar al profesor Smith y asegurarse de que no nos vendiera el medicamento a los demás.】
【¡Grupo Solano, dejen de hacerse los cobardes y den la cara de una vez!】
【Jajaja, ¡ahora sí que se ha metido en un lío monumental! No solo se ha ganado el odio de sus compatriotas, sino el de millones de personas en todo el mundo.】
【¡Exacto! ¡Siempre escondiéndose cuando hay problemas! ¡Grupo Solano, queremos una explicación AHORA MISMO!】
【¡A partir de hoy, boicoteo total! ¡No volveré a comprar ni un solo producto relacionado con el Grupo Solano!】
【¡Me uno al boicot! ¡Hay que hundirlos!】
【¡Y yo! ¡Que paguen por lo que han hecho!】
【…】
El escándalo no solo se desató en las redes sociales; las acciones del Grupo Solano se desplomaron de forma catastrófica. En cuestión de unas pocas horas, habían tocado fondo, perdiendo un valor incalculable.
En casa de los Cáceres, Emilio fue el primero en leer en voz alta la incendiaria declaración de Smith.
—Si la situación sigue escalando de esta manera, el Grupo Solano no va a durar mucho —sentenció la abuela Cáceres, con un tono grave.
Aunque el Grupo Solano era un imperio con cimientos profundos, Úrsula no se había enfrentado a una sola persona, sino a la furia de todos los enfermos de epilepsia del mundo. Ni siquiera el poder de la familia Gómez podría salvarlos de esta catástrofe.
—Si el Grupo Solano se hunde por esto, será por culpa de la arrogancia de Amelia y la negligencia de Marcela —resopló Emilio con frialdad.
Podía entender la insensatez de Amelia, era joven e inexperta. Pero, ¿y Marcela? ¿Ver a su nieta cometer semejantes locuras y no hacer absolutamente nada para detenerla? ¿Qué clase de matriarca era esa? No culpaba a Álvaro en esta ecuación; apenas acababa de despertar de un coma de veinte años. Tenía claro quiénes eran las verdaderas responsables.
—Abuela, sé que tienes un corazón blando y que eres muy leal a tus amistades —continuó Emilio, con un tono serio—. Si los Solano se ven acorralados y Marcela viene a pedirte ayuda, sé que no podrás negársela. En otras circunstancias, no me opondría. Pero ahora, la situación es diferente. Si eliges ayudar al Grupo Solano, la gente en internet nos meterá en el mismo saco. Nos investigarán, nos asociarán con ellos y nos arrastrarán a su caída.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Cenicienta Guerrera
Hola , me encanta la novela pero faltan los capitulo desde la 1156 a la 1180...