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La doble vida de la esposa traicionada romance Capítulo 243

Tras las fiestas de Fin de Año, la casa de los Guerrero recuperó su habitual tranquilidad.

—Abuelo, hace poco me contactó un productor del programa «El Legado». Quieren invitarme a su programa para compartir mi experiencia en la pintura y lo que viví durante mi pasantía en el proyecto nacional —dijo Regina, sosteniendo una pequeña cuchara de plata con sus finos dedos, revolviendo suavemente su elegante infusión, con el meñique ligeramente levantado.

Eliana, sentada frente a ella, ni siquiera levantó la vista.

—Pero pensé que como Eliana es mucho mejor que yo, seguramente tendría mejores experiencias que compartir, así que quiero cederle esta oportunidad a ella.

Regina levantó la vista, esbozando una sonrisa de total inocencia.

Eliana puso los ojos en blanco internamente; era muy temprano para aguantar la actitud de mosca muerta y los comentarios hipócritas de Regina.

—Es muy considerado de tu parte tener esa intención —asintió Don Octavio, volteando a ver a Eliana con una mirada llena de expectativa—. ¿Qué te parece, Eliana?

Eliana dejó su taza. Si realmente hubiera sido una buena oportunidad, Regina jamás se la habría cedido y habría ido ella misma. La última vez que Eliana rechazó a la producción, se quedó esperando ver qué más intentarían, y resultaba que este era su nuevo movimiento.

Y, por supuesto, Regina estaba metida en el asunto.

—Ya que sientes que no tienes la experiencia suficiente, iré yo en tu lugar para ayudarte —asintió Eliana, con un tono seguro.

El rostro de Regina se puso de todos colores. Tras el doble rechazo de Eliana y Rose a las invitaciones, el productor originalmente había decidido darse por vencido. Fue Regina quien lo contactó de nuevo, jurándole por todos los medios que tenía una forma de convencer a ambas para asistir al programa.

Al menos, de momento, había logrado la mitad de su objetivo. Regina se tragó su rabia y se burló en su interior: solo esperaba que cuando acusaran a Eliana de plagio frente a todos, no llorara demasiado feo.

Regina, temiendo que Eliana se echara para atrás si se enteraba de la participación de Rose por sentirse culpable, le pidió a la producción que mantuvieran en secreto el nombre de Rose y que la promocionaran solo como la «experta misteriosa».

Para asegurarse de que la caída de Eliana fuera lo más estrepitosa posible, Regina gastó dinero por primera vez para contratar cuentas falsas en redes sociales y generar ruido. Mientras más altas fueran las expectativas, más doloroso sería el golpe. Incluso invitó a Don Octavio para que asistiera al set, bajo el pretexto de «apoyar a Eliana».

Don Octavio, pensando que Regina realmente había cambiado y estaba aceptando sinceramente a Eliana, se sintió profundamente complacido.

Por otro lado, Esther también se encargó de recordarle especialmente a Manuel que viera la transmisión en vivo, haciéndole hincapié en que la invitada era Eliana.

El tiempo voló, y pronto llegó el miércoles.

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