Alfredo asintió con la cabeza.
—Vaya, este lugar tan feo y aun así hay bastante gente —aventó, sin molestarse en bajar la voz.
Paulina reconoció de inmediato la voz de Alfredo. Sin embargo, al saber que era él, ni siquiera levantó la cabeza.
Gema y Jaime, aunque no distinguieron la voz, al escuchar a alguien decir “Señor Alfredo”, de inmediato supieron de quién se trataba.
Al voltear y comprobar que efectivamente era Alfredo, Gema le dio un codazo a Paulina y susurró cerca de su oído:
—Es Alfredo.
Antes de que Paulina pudiera decir algo, Gema volvió a soltar:
—Si él vino, ¿no será que también Armando y esa tipa vinieron?
La verdad, Paulina no tenía interés en saber si venían o no. Para ella, daba igual.
En ese momento, Alfredo también los vio, y su mirada se cruzó con la de Jaime.
Tito y Teófilo eran conocidos de Alfredo. Sabía que Teófilo trabajaba en La Conquista Comercial, pero de Tito…
Al verlo platicando con Jaime y colaborando con Paulina y los demás para armar la tienda de campaña, no pudo evitar sorprenderse un poco.
¿Desde cuándo Tito se llevaba tan bien con Jaime y su grupo?
Tito también alcanzó a ver a Alfredo. Aunque no eran cercanos, todos se movían en el mismo círculo, así que al encontrarse, lo mínimo era saludarse.
Tito le hizo una seña con la cabeza.
—Señor Alfredo.
—Señor Tito —devolvió el saludo Alfredo—. ¿Anda de vacaciones, o qué?
—Sí, un descanso —respondió Tito.
Tras intercambiar un par de frases, Alfredo también se dirigió a Jaime.
—Señor Burgos.
Jaime asintió, ni cortés ni grosero, solo seco.
—Vaya, con que era usted, señor Alfredo, qué coincidencia.
—Sí, bastante casualidad —contestó Alfredo.
Mientras hablaban, la mirada de Alfredo se posó en Paulina. Ella fingió no verlo, sacó unas piezas del paquete y se las pasó a Jaime. Jaime las recibió, echó un vistazo alrededor y bajó la voz.
—Parece que Armando y la otra… no vinieron, ¿no?
—Ni idea —respondió Paulina, sin darle mayor importancia.
Pero de Castulo no hubo ni rastro.
Alfredo no pudo evitar comentar:
[Fuera de broma, se nota que ellos sí tienen buena química.]
De nuevo, solo Armando le respondió:
[Ajá.]
[……]
Al ver que lo ignoraban, Alfredo chasqueó los labios y volvió a etiquetar a Castulo.
[¿Dónde andas?]
Esta vez sí respondió Castulo.
[¿Qué quieres?]
Alfredo no se aguantó:
[Oye, ¿cuánto tiempo llevas sin aparecer por el grupo? En todas las reuniones te hemos buscado y nunca puedes. Mejor salte del grupo, ¿no?]

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......
Ningún giro importante en la trama, ya que se sepa quien es paulina...
Y no hay más capítulos, quedé con las ganas de un buen fin para Paulina y un buen escarmiento para los lobos y Saavedra los odie mucho y sobre todo a mercedes...
Estuve emocionada con estos capitulos pensado que por fin se iba a saber que Paulina es la esposa de armando y que la otra es la metida , pero como siempre la aurora solo nos ilusiono. Ya estamos en el capítulo 677 será que estoy va más haya del 1000 mmm . Me toca aguantar porque quiero ver que va ser la aurora para hacer que Paulina vuelva con armando .......
Super narcisista la Mercy, dios q me sacan y ese Orlando peor q un perro faldero...