…
Por otro lado.
Alfredo y los demás tampoco se habían dormido.
Aunque Alfredo no se había puesto a averiguar mucho sobre lo que pasaba con Paulina, podía notar algunas cosas.
Vio que Paulina y Jaime ya se habían ido a dormir, y entonces, sin saber bien por qué, escribió en el grupo y etiquetó a Armando: [¿Ya te dormiste?]
No hubo respuesta de Armando.
Alfredo no le dio demasiada importancia y poco después mandó otro mensaje: [¿Qué ha estado haciendo Josie estos días?]
Castulo y Mercedez tampoco se habían dormido. Apenas Alfredo mandó el mensaje al grupo, ellos ya estaban al tanto.
Castulo, después de leer el mensaje, preguntó en voz baja:
—¿Por qué preguntas de repente por Josie?
Alfredo contestó en tono bajo:
—Seguro también notaste lo de Paulina esta noche, ¿no? Ella y Jaime, de verdad se llevan muy bien. Hoy en la noche anduvieron cantando juntos, viendo la obra, hasta se pusieron a atrapar luciérnagas y todo, se veían tan contentos. Antes, en cualquier actividad así, Paulina siempre traía a Josie, pero ahora… parece que en su mente solo existe Jaime.
Castulo se quedó callado un momento, sin saber cómo responderle a Alfredo.
Como Armando seguía sin contestar, Alfredo volteó hacia Mercedez:
—¿Armando ya se durmió?
Mercedez seguía atenta a los mensajes del grupo. Cuando estaba a punto de decir algo, el grupo volvió a tener actividad.
Armando: [Todavía no me duermo. Josie ha estado jugando en la casa estos días, ¿por qué?]
Al ver el mensaje de Armando, Mercedez se quedó pensativa.
Esa noche había estado muy aburrida, incluso le había escrito a Armando, pero quizá él estaba muy ocupado, porque nunca le respondió.
Ahora que veía que le contestó a Alfredo, apretó fuerte el celular.
Justo en ese momento, Armando por fin respondió su mensaje privado: [Acabo de terminar con unas cosas, ¿todo bien?]
Al leer el mensaje, ella tardó varios segundos antes de contestar: [Nada, es solo que estaba un poco aburrida.]
Al día siguiente.
Tito era de los que tenía horarios más fijos, así que antes de que amaneciera bien ya estaba despierto.
Después de lavarse la cara y prepararse, salió a caminar un rato. Al regresar, justo cuando el sol ya empezaba a asomarse y se acercaba de nuevo a las tiendas de campaña, se topó con Mercedez, que también acababa de despertarse y pensaba caminar un rato.
Mercedez se detuvo, asintió y saludó:
—Buenos días.
Tito asintió también:
—Buenos días.
Mercedez parecía querer decir algo más, pero Tito, en vez de prestarle atención, volteó hacia la tienda de Paulina. Al notar que ella ya estaba despierta, desvió la vista, volvió a asentir hacia Mercedez y, sin darle más vueltas, se fue directo hacia Paulina.
Mercedez se quedó parada ahí, sola, y todo lo que había pensado decirle a Tito se le quedó atorado. Ni chance de saludar de nuevo tuvo.
AVISO PARA LECTORES:
Queridos lectores, agradecemos su entusiasmo y apoyo hacia esta novela. Nos comprometemos a continuar con una actualización de capítulos el próximo viernes, 24 de octubre. ¡Gracias por su paciencia y respaldo!

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Super narcisista la Mercy, dios q me sacan y ese Orlando peor q un perro faldero...
Muy buena novela...
Muy emocionante, aunque Armando no se a que juega otra vez con Mercedes...