Quien habló era un poco miope y no vio con claridad el rostro de Armando, pero al notar su figura alta y esbelta, percibió de inmediato su buen porte.
Al ver con qué naturalidad tomaba la maleta de Paulina para guardarla en el coche, asumió instintivamente que debía ser su esposo.
Los demás, al escuchar esto, miraron hacia allá, pero solo alcanzaron a ver la espalda de Armando.
En un momento, Armando, Paulina y la niña subieron al auto y se fueron.
Al mismo tiempo, Beatriz y la abuela Lobos también presenciaron su partida.
La abuela Lobos y Consuelo Lobos acababan de volar hoy de Los Arcos a Fuente de la Felicidad, y Beatriz había ido al aeropuerto a recogerlas.
Ninguna esperaba ver el coche de Armando justo cuando acababan de subir al suyo.
Lo siguiente que vieron fue la misma escena que los empleados de La Conquista Comercial.
La abuela Lobos había escuchado rumores de que Armando llevaba mucho tiempo sin contactar a Mercedez, como si tácitamente estuviera dando por terminada la relación.
Ahora, al verlo con sus propios ojos, la abuela Lobos se dio cuenta de que la actitud de Armando hacia Paulina era, en efecto, diferente.
En el pasado, ¿cuándo se habría visto a Armando ir personalmente al aeropuerto a recoger a Paulina?
Dentro del auto, las expresiones de la abuela Lobos, Beatriz y los demás cambiaron drásticamente.
Pasó un rato antes de que su vehículo arrancara.
Por otro lado.
En el coche, apenas subió Paulina, Josefina le dijo emocionada: —Mamá, la bisabuela supo que regresabas hoy y pregunta si tienes tiempo de ir a comer a la casa.
Paulina no quería rechazar la amabilidad de la abuela Frias.
Sin embargo, antes de que pudiera responder, Armando intervino: —La abuela pidió que prepararan muchos de los platillos que te gustan.
Paulina asintió. —Está bien...
Al llegar a la mansión Frias, Paulina descubrió que la madre, la hermana y el hermano de Armando también estaban allí.
La comida ya estaba lista.
Al momento de sentarse a la mesa, la abuela Frias, preocupada de que Paulina se sintiera incómoda, fue a tomarla de la mano para que se sentara a su lado.
Josefina, al ver que Paulina se sentaba con la bisabuela, se apresuró a sentarse junto a ellas.
Armando no fue a sentarse con ellas.
La abuela Frias le dio unas palmaditas en la mano a Paulina. —Josie me dijo que fuiste de viaje de trabajo otra vez. Qué pesado, tienes que comer mucho ahorita, ¿eh?
Paulina asintió: —Sí, abuela.
Durante la comida, Armando platicó con Claudia y Martina sobre algunos asuntos de trabajo. Marco no podía meter cuchara, así que comió callado.
Josefina, sentada junto a Paulina, a veces le servía comida y se le pegaba buscando plática.
Claudia y Martina, al ver esto, se quedaron un poco desconcertadas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......
Que mierda, esto lo último ya me rindo no puedo con esta historia de verdad que atraso de mierda...
esperar toda una semana para leer 6 capítulos con la misma porquería!!!! AUTORA no tienes un ápice de respeto por los lectores!!!!...
Y retroceder nada de avanzar que pendejada...
Y volvemos a lo mismo! Otro accidente y justo está la Mercedez para salvar a Armando y nuevamente el imbésil caerá en remordimento de conciencia y volverá con l Vivaceta de la Mercedez.... Para mi que esos 2 accidentes han sido arregaldos......