Paulina negó con la cabeza y le respondió con voz suave:
—No se preocupe, ya cenamos afuera.
Josie recordó algo y, con un toque de frustración, le dijo a Paulina:
—¡Es verdad! Si hubiera sabido que mamá vendría esta noche, habríamos cenado en casa. Hace muchísimo tiempo que mamá no cena con nosotros.
Casi había olvidado cómo era compartir la mesa de la cena en casa con su papá y su mamá.
Durante el último año, aunque Paulina visitaba la mansión por Josie, prácticamente nunca se quedaba a cenar. Lo que sí hacía a menudo era quedarse a dormir y desayunar con ella al día siguiente.
Paulina no hizo comentarios al respecto. Simplemente sonrió, le acarició la cabeza a Josie y cambió de tema:
—¿No decías que querías mostrarme las cosas que has estado coleccionando? ¿Dónde están? Llévame a verlas.
Logró desviar la atención de la niña, quien tiró de su mano hacia las escaleras.
—¡Están en mi cuarto, mamá, ven rápido!
Aunque madre e hija se veían al menos una vez por semana, por lo general era Josie quien iba a visitarla a la casa de la familia Romo. Durante esos encuentros, la niña solía contarle anécdotas del colegio.
Ahora, en los cajones de Josie había muchos diplomas nuevos, y en los estantes de la pared descansaban varios trofeos, junto a objetos que ella misma había comprado o que Armando le había regalado.
Todo aquel cuarto estaba repleto de las huellas del crecimiento de Josie.
Al observar todo eso, Paulina se dio cuenta de que el tiempo y la energía que dedicaba a la vida de su hija eran, en realidad, mucho menos de lo que creía.
Paulina se quedó con Josie en su habitación, escuchando con atención sus divertidas anécdotas y sus nuevas aficiones.
Últimamente, la niña estaba aprendiendo a jugar al go. Al notar su interés, Armando le había mandado a hacer un exclusivo Juego de Go de jade blanco.
Este juego era una auténtica joya: las piezas negras estaban hechas de jade oscuro, y las blancas de jade de la más alta calidad. Su textura era suave al tacto y, en cálculos conservadores, su valor rondaba los diez millones.
El juego de go había llegado apenas el día anterior. Era obvio que Josie ignoraba su exorbitante precio, pues al mostrárselo a su madre, lo manipuló sin el menor cuidado. Incluso, cuando se aburrió, se puso a jugar con las piezas como si fueran simples canicas.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Espectacular Transformación de la Reina AI
yo hace rato que la deje dentro solo a leer los cometarios para ver si ha avanzado pero muy triste porque se veía prometedora , estoy leyendo otras pero que que rabia que siga con lo mismo...
Empezaré a buscar otra historia para gastar mis monedas xq no hay ningún avance se llevó casi cuatro capítulos en una tontería...
Que falta de respeto de la autora, solo redunda en lo mismo XD....
LO mismo con las mismas, una historia que solo es la repetición de la repetidora, solo le da hacia atrás y para Lante nada de nada. Y tan larga parece que va como para los 2.000 capitulo, si no es mas...
Y... volvemos otra vez al principio...
Da vuelta en lo mismo. Ya estoy aburrida con la trama....
Y seguimos con las mismas porquerías de capítulos.... NO AVANZA NADAAAAAAAA...
Otra semana más esperamdo nuevos capítulos, para leer pura porquería... Esta novela ya no sirve ni para papel Confort! Es de esperar que no finalice la novela con la tonta de Paulina perdonando al infeliz de Armando, quien se revuelca como quiere con su Amante ante los ojos de medio mundo.......
Autora muchas gracias por la novela pero dele algo de acción a la potra con todos los malos...
Estuve 3 meses sin leer esta historia porque avanza muy despacio y que decepción leer que la trama vuelve a la misma m......