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La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 128

Adrián no volvió a casa esa noche.

El cumpleaños de Fer, que cumplía tres años, se acercaba y Selena lo tenía muy presente. Le había preguntado qué quería de regalo. El pequeño, después de pensarlo un buen rato, levantó un dedito y preguntó:

—¿Me puedo comer un helado?

Selena no pudo evitar reír. Su hijo era un pequeño glotón.

—Además de eso, ¿no quieres ningún otro juguete? —le preguntó con una sonrisa.

—Quiero que mamá me lleve al parque de diversiones —respondió Fer. Por supuesto que quería más cosas. Era pequeño, pero le encantaba jugar, y quería que su madre jugara con él.

—De acuerdo. El sábado, mamá te llevará al parque de diversiones —asintió Selena.

El viernes era el cumpleaños de Fer. Úrsula llamó a Selena temprano para decirle que saldrían a cenar por la noche, solo la familia. Selena aceptó. El viernes, a eso de las tres de la tarde, le dijo a Gonzalo que tenía que irse antes. Al preguntarle el motivo, se enteró de que era el cumpleaños de su hijo.

La expresión de Gonzalo cambió sutilmente. Con las manos en los bolsillos de su bata blanca, dijo con aire despreocupado:

—Ya que conozco a Fer, quiero hacerle un regalo de cumpleaños.

—Solo cumple tres años —rio Selena.

—¿Y qué importa? Con tres años ya me llama "guapo" —dijo Gonzalo con seriedad—. No, en serio, me encanta ese niño. Le haré un regalo, sí o sí.

Selena, viendo que no podía disuadirlo, cedió.

—Con un juguetito será suficiente.

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