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La Esposa Invisible que Dejaste Ir romance Capítulo 306

—Estoy segura, ya me acuerdo. Fueron ellos —Ahora que su memoria había vuelto, y siendo que siempre había sido muy buena, no había lugar a dudas.

—Entonces, ¿tenemos que ir a la policía a declarar? ¿Hay pruebas? —Gonzalo miró a los dos hombres con una ira fría, deseando poder hacerlos pedazos.

—Sí, tengo que ir a la policía. Tengo que preguntar qué pasó ese día, quizá tenga que ver con la muerte de mis padres —En ese momento, la mente de Selena estaba llena de sed de venganza, ya no tenía cabeza para el trabajo.

—Está bien, te acompaño —Gonzalo la ayudó a levantarse—. ¿Estás bien?

Selena se tranquilizó un poco. El dolor de cabeza había disminuido. Asintió.

—Estoy bien, vamos.

Gonzalo la llevó de inmediato a la comisaría.

Cuando la policía se enteró de que Selena también era una víctima, hicieron que los dos culpables se enfrentaran a ella.

Al ver a Selena, la expresión de los culpables cambió drásticamente, pero, por supuesto, no admitieron nada.

—Aunque no lo admitan, tengo pruebas —dijo Selena con voz fría.

Al oír esto, los culpables entraron en pánico. Uno de ellos, el más cobarde, palideció.

—En ese momento, como no siguieron atacándome, saqué mi celular y les tomé una foto a la placa del carro y a sus caras… —dijo Selena.

—Imposible, si estabas inconsciente, pensamos que estabas…

Uno de los hombres, en un arrebato, soltó parte de la verdad. La policía intervino de inmediato con severidad.

—Entonces, ¿admiten haber atropellado a esta señora?

—No lo admitimos.

Selena se levantó.

—Pues ahora mismo traeré las pruebas. No estoy muerta, así que prepárense para las consecuencias.

—Si confiesan, la sentencia será mucho más leve. Piénsenlo bien —dijo Gonzalo con frialdad.

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