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La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1036

—Para cuando ella decida hacer una transmisión en vivo, no tenemos nada que temer—soltó Esteban con una sonrisa torcida—. A final de cuentas, fue ella quien cometió el error primero y ni siquiera es capaz de admitirlo. Su imagen pública se va a ir al suelo.

A Federico le empezó a palpitar la sien de pura tensión.

—Esteban, Sabrina no es cualquier rival fácil—le contestó, bajando la voz—. Si la llamas, puede que solo empeores todo.

Esteban bufó, restándole importancia.

—Hermano, lo de Sabrina es puro show. ¿De verdad te intimida alguien como ella?

Levantó la cabeza, seguro de sí mismo.

—Y mira, ni siquiera estoy seguro de que se atreva a venir. Ya se peleó con Ulises Hoyos y con Fidel Castaño, ahora si se mete con dos familias extranjeras más, es que le gusta vivir al límite. Además, abajo está la recepción, ni siquiera podría subir. Solo quiero desquitarme un poco, nada más.

La verdad, Esteban no podía tragar el coraje.

Por culpa de Sabrina, la junta de la mañana casi se convertía en el show de humillación para él y su papá. Ya había visto lo que decían de él en internet.

Ahora mucha gente lo llamaba hipócrita.

Las chicas que antes le hablaban diario y lo buscaban, ya ni le respondían los mensajes.

Y más de una, esas que él rechazó en su momento, ahora tiraban indirectas sobre él en Instagram.

Hasta empezaron a editar audios suyos, poniéndolos sobre escenas ridículas de novelas y videos, solo para burlarse.

El escándalo de que Eva era hija ilegítima ya lo tenía avergonzado, pero esto, esto sí acabó de destruir su reputación.

Federico, al pensarlo, tuvo que admitir que Esteban tenía algo de razón.

Sabrina siempre fue rebelde. Ahora que había metido la pata, lo más probable era que estuviera buscando la manera de huir, así que lo más seguro era que ni siquiera se atreviera a aparecerse por ahí.

...

—¿Entonces cómo lo lograste?

Sebastián contestó con calma:

—En el mundo existen cosas como los hackers. ¿Recuerdas que una vez mencionaste que Fidel mandó a sus hombres a grabar videos? Pues desde ese momento, empecé a investigar a los guardaespaldas que siempre lo acompañaban.

Los guardaespaldas de Fidel no eran alguien importante, así que rastrearlos no era imposible, aunque sí tomó trabajo. Según lo que Daniela le había contado, Fidel solo llevaba a unos cuantos consigo, seguramente los más capaces.

Ahora que Fidel estaba desaparecido, los Castaño también lo buscaban. Sebastián aprovechó y metió a alguien de su confianza entre los que andaban tras la pista de Fidel.

Los Castaño, por supuesto, sabían perfectamente quiénes eran los guardaespaldas desaparecidos junto con Fidel. Sebastián solo tuvo que conseguir la lista y colarse en los celulares de esos tipos.

Parecía sencillo al contarlo, pero en realidad le había tomado bastante tiempo a Sebastián.

Cuando por fin recopiló los videos, tuvo que borrar las partes que podían perjudicarlo a él o a Sabrina, y se quedó solo con los fragmentos donde Ulises y Fidel salían bien enfocados. Eso también le llevó buen rato, pero valió la pena.

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