Sabrina terminó cayendo en un abrazo fuerte y seguro.
Aunque Sebastián reaccionó rápido, la charola en manos de la mesera tembló y el jugo terminó derramándose sobre el vestido de Sabrina.
La mesera se puso pálida de inmediato, inclinándose en señal de disculpa.
—Señorita Ibáñez, de verdad lo siento muchísimo. Yo… yo no quería, fue un accidente, por favor no se enoje, ¿sí?
Sabrina, que de por sí ya llamaba la atención por su sola presencia, ahora se convirtió en el centro de las miradas. La gente, atraída por el incidente, empezó a acercarse y a murmurar alrededor.
—¿Qué pasó? ¿Por qué se está reuniendo tanta gente aquí?
—Nada grave, la mesera le tiró el jugo encima a Sabrina.
—¿Y por eso se junta tanta gente? ¿No irá a hacerle un escándalo a la mesera, verdad?
—Mira nada más, apenas lleva unos días como niña rica y ya se pone difícil… Se nota que viene del campo, no sabe comportarse.
—No digas tonterías, apenas acaba de pasar y Sabrina ni siquiera ha dicho si va a reclamar.
Un incidente tan pequeño se volvió el foco de todos los comentarios.
Sebastián entrecerró los ojos, su mirada se oscureció.
Seguía sosteniendo a Sabrina, protegiéndola con su cuerpo.
No parecía incómodo, pero a André le molestó verlos así.
Caminó decidido hacia ellos y jaló a Sabrina fuera del abrazo de Sebastián.
—Sabrina, ¿estás bien?
Sabrina parpadeó, volviendo en sí.
—Estoy bien, no te preocupes.
A un lado, la mesera los miraba con los ojos llenos de lágrimas, como si fuera un conejito asustado.
—Señorita Ibáñez, de verdad lo siento, su vestido… Yo puedo lavarlo y devolvérselo como nuevo…
No se atrevía a hablar de reponer el vestido. Para alguien como Sabrina, una prenda así costaba más de lo que ella podría juntar en toda su vida.
Pero Sabrina no era de las que arman un drama por un vestido arruinado, ni mucho menos andaba buscando a quién culpar.
Respondió tranquila:
—No hace falta, yo me encargo.
La mesera no sabía dónde meterse y murmuró:
—Señorita Ibáñez, yo sé dónde está el vestidor, ¿quiere que la lleve para que pueda cambiarse?
Aunque Eva era la protagonista de la noche, nadie quería andar con el vestido manchado en un evento así.
Sabrina asintió con gentileza.

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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...