Entrar Via

La Guerra de una Madre Traicionada romance Capítulo 1192

Desde pequeña, aunque Sabrina no creció en una familia adinerada, nunca le faltó nada material y jamás había tenido que dormir en un hotelito tan humilde como aquel.

Sebastián revisó cada rincón del cuarto, incluso abrió el clóset y revisó debajo de la cama. Solo cuando se aseguró de que no había cámaras de vigilancia, respiró aliviado.

Al voltear, vio a Sabrina parada frente al aire acondicionado.

—¿Qué pasa? —preguntó.

—Creo que la calefacción no sirve —comentó Sabrina, con algo de incomodidad.

Sebastián tomó el control y presionó un par de botones. En efecto, el modo de calor estaba descompuesto.

Sin decir mucho más, apagó el aire y le recomendó:

—Ve a darte una ducha con agua caliente. Yo bajo a ver qué dice la dueña sobre esto.

Sabrina recordó la actitud de la dueña y negó con la cabeza.

—Déjalo así, mejor. No tenemos registro ni nada, no hay que andar exigiendo. Total, esto no es un hotel lujoso y… bueno, ya sabes cómo llegamos.

Sebastián insistió:

—No pasa nada, solo voy a preguntar.

Viendo lo terco que era, Sabrina prefirió no discutir.

No tardó mucho en regresar. Para entonces, Sabrina acababa de salir de bañarse, con el cabello aún húmedo y el vapor llenando el baño.

Con solo ver la expresión de Sebastián, Sabrina supo la respuesta sin que él dijera nada.

La dueña ni siquiera se molestó en ayudar; de hecho, hasta los miró con molestia, como si le dieran más trabajo.

—Ve a bañarte tú también —le sugirió Sabrina, mientras sacaba unas sábanas del armario—. Yo arreglo la cama.

—Va.

El cuarto era de los que solo tienen una cama grande. Si hubiera sido una habitación con dos camas, la situación sería menos incómoda. Pero con una sola cama, no había forma de evitar la tensión.

Por más abierta de mente que fuera, Sabrina no pensaba dormir junto a un hombre que no era su esposo.

Sebastián ya había dicho que dormiría en el piso, así que ella se encargó de prepararle un lugar ahí. Limpiando bien el suelo y extendiendo el edredón extra, le armó una pequeña cama improvisada.

En cuanto Sebastián salió del baño, vio que Sabrina lo tenía todo listo.

Capítulo 1192 1

Capítulo 1192 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada