La mirada profunda de Sebastián se posó sobre Sabrina. Había en sus ojos algo que parecía envolverse en sombras, como si ocultara un secreto al fondo de un pozo sin fin.
—En ese tiempo, tú ibas a dar un concierto. Ensayabas todos los días. Cada vez que escuchaba tu violín, podía dormir tranquilo —comentó Sebastián, su voz arrastrando un dejo de nostalgia.
Sabrina ya se imaginaba por dónde iba el asunto, pero escuchar las palabras de Sebastián la dejó de golpe con el ánimo por los suelos.
Tras unos segundos de silencio, Sabrina preguntó:
—¿Si otra persona tocara el violín, tus síntomas también mejorarían?
—Quizá no tengan tu destreza. El violín de los demás… no me alivia —repuso Sebastián con naturalidad.
Sabrina había logrado vencer a Malcolm Fletcher; era claro que ya había puesto un pie en la liga de los grandes maestros. En el mundo, quienes podían superarla con el violín se contaban con los dedos de una mano. Además, la mayoría de esos músicos se creían la última coca del desierto, imposible que alguno aceptara tocarle el violín a Sebastián todos los días solo para ayudarlo con su enfermedad.
—Esto es una especie de terapia para el alma —dijo Sabrina—. Existen otros métodos parecidos. Podríamos probar diferentes cosas, ver qué resulta.
Hizo una pausa, y agregó:
—Por cierto, fuera de la música, ¿has intentado algo similar antes?
—No —respondió Sebastián, tajante.
Sabrina asintió.
—Vale, entonces probemos con otros métodos.
De pronto, recordó cómo había logrado dormir a Thiago cada noche: le contaba historias antes de irse a la cama. ¿Funcionaría lo mismo con Sebastián? Se quedó pensativa, observándolo de reojo. Sebastián también la miraba, en silencio, como si estuviera adivinando sus pensamientos.
No sabía si era idea suya, pero desde aquel ataque que vivieron en el campo, la forma en que Sebastián la miraba había cambiado. Por momentos, sentía que sus ojos la atravesaban, tan intensos que le hacían sentir una presión en el pecho.
Desvió la mirada, levantándose para servirle un vaso de agua a Sebastián.
Desde atrás, la voz áspera de Sebastián la alcanzó.
—¿Te parezco aterrador?


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...