La mirada de Félix destelló con cierta inquietud.
—Eva, ¿estás segura de esa información? ¿No será que Araceli está mintiendo? O peor aún... ¿y si Sebastián es un farsante que nos ha engañado a todos, incluyéndote a ti y a Araceli?
Eva respondió con calma:
—Ya he pensado en esa posibilidad. Por eso no les había contado nada antes, necesitaba comprobarlo todo.
Hizo una pausa y continuó:
—Cuando Araceli engañó a André con los expedientes médicos y a los doctores, en realidad fue Sebastián quien le ayudó, sobornando a las personas correctas. Sin la ayuda de Sebastián, Araceli jamás habría podido engañar a André.
Eva comenzó a enumerar una larga lista de cosas que ni Araceli ni Sabrina habrían podido lograr por sí solas.
—Y también... —añadió—, cuando Sabrina apareció de la nada con tanto dinero para comprar Grupo Vargas, seguramente fue gracias a Sebastián. Todos los indicios apuntan a que Sebastián es el jefe de la familia Fonseca.
Esteban no pudo evitar mostrar su asombro:
—¿Me estás diciendo que Sebastián, siendo el jefe de la familia Fonseca, se queda al lado de Sabrina como su guardaespaldas? ¿Qué pretende? ¿Acaso está armando una estafa de esas enormes?
—Por lo que sabemos hasta ahora, Sebastián tiene ambiciones muy grandes —respondió Eva con seriedad—. Puede que quiera absorber la familia Hoyos y, si lo dejamos, hasta se animaría a intentar algo contra nosotros, la familia Ramos.
Esa era la explicación que mejor encajaba con todo lo que había ocurrido.
A diferencia de Ulises, Eva no pensaba que quien había interceptado la mercancía fuera Jorge. Más bien, sospechaba de Sebastián.
De pronto, Félix se acordó de algo:
—Eva, tengo entendido que eres buena amiga de Tania Fonseca, la hija de la familia Fonseca. ¿Nunca te mencionó nada sobre lo que pasa en su familia?
—No nos vemos a menudo —dijo Eva, pensativa—. Aunque nos mandamos mensajes de vez en cuando, casi nunca hablamos de lo que pasa en nuestras familias. Pero de algo estoy segura: lo que sé sobre Sebastián y su posición es confiable.
Eva nunca ha sido de las que insisten en temas incómodos. Si el otro no quiere hablar, ella tampoco presiona.
Esteban y Félix se quedaron callados, con el ceño fruncido. Al principio, querían convencer a Sebastián de trabajar para ellos, pero si en verdad era el jefe de los Fonseca, eso era mucho más complicado.
Miraron a Ulises, recordando cómo Sebastián lo había manipulado sin que se diera cuenta. Era evidente que Sebastián era calculador y despiadado, capaz de cualquier cosa con tal de lograr sus objetivos.
Relacionarse con Sebastián era como tratar de domar a un tigre salvaje. Bastaba un error para que la situación se les volviera en contra.
Y en cuanto a Sabrina...
Los tres ya la veían solo como una marioneta de Sebastián, un simple instrumento en sus manos. Ninguno creía que Sebastián estuviera a su lado para protegerla o ayudarla. Más bien pensaban que Sebastián tenía un plan oculto, algo mucho más grande de lo que podían imaginar.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...