Fidel perdió demasiado tiempo centrándose en Sebastián, dándole a Sabrina la oportunidad perfecta. El sector que Sebastián no pudo mover, Sabrina logró sacudirlo.
Lo que a Daniela le parecía increíble era que, a pesar de haber sufrido un golpe tan fuerte, Fidel todavía creyera que con unas cuantas palabras haría que Sabrina le entregara los recursos en bandeja de plata. De verdad, qué cerebro el suyo.
A Sabrina no le importaba; al contrario, dijo:
—Cuanto más me subestimen, más fácil será para nosotras trabajar y tendremos más posibilidades de éxito.
Daniela sonrió y dijo:
—En los próximos días, Fidel va a estar tan ocupado salvando su propio pellejo que no tendrá tiempo de molestarnos. Sabrina, ¡esta victoria se sintió de maravilla! No solo hicimos que Fidel se tragara sus palabras, sino que también nos quedamos con una parte de los recursos médicos de los Castaño. A ver cómo sigue de presumido Fidel ahora. ¿Seguirá creyendo que es único e irremplazable?
Sabrina respondió:
—Aunque conseguimos una parte de los recursos temporalmente, no podemos cantar victoria todavía. Fidel aún controla la mayor parte del sector médico. Además, hay muchos médicos en la familia Castaño. Mientras tengan capacidad de investigación e innovación, seguirán siendo líderes en el campo. No tenemos mucha ventaja comparadas con el Grupo Castaño.
Daniela no estaba de acuerdo:
—Los Castaño tienen gente investigando, pero nosotras también.
Sabrina miró a Daniela.
—¿Nosotras también?
Daniela le guiñó un ojo a Sabrina y dijo con una risita:
—Aquí tenemos a Hernán, él solo vale por diez de los Castaño. La última vez nos dio la receta de su comida saludable, lo que significa que Hernán quiere apoyarnos. Así que no hay que preocuparse demasiado por la innovación. Los días de monopolio de Fidel están contados.
Sabrina levantó la vista hacia los ojos preocupados de Daniela y dijo suavemente:
—Daniela, gracias por tu esfuerzo estos días.
Daniela respondió apenada:
—Yo solo puedo hacer el trabajo sencillo, no puedo ayudarte con estrategias como hacía Hache…
Al mencionar a Sebastián, la voz de Daniela se detuvo.
El tiempo vuela cuando uno está ocupado. Daniela se dio cuenta de que Sebastián llevaba más de un mes fuera. Habían estado tan ocupadas que apenas lo mencionaban.
En cuanto a Jorge… desde aquel día que vino, Daniela avisó a recepción que no lo dejaran entrar sin avisar. La recepcionista se disculpó, explicando que lo dejó pasar porque lo había visto muchas veces con Sabrina y sabía que eran amigos. En fin, a partir de ahora, nadie entraría sin permiso.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...