Incluso si ya no podía tenerla en exclusividad, los beneficios que obtendría ahora eran mucho mayores que antes.
Con la ayuda de Eva y de la familia Valdés, su camino hacia la cima sería pan comido.
Mantener su aventura amorosa con ella no le costaba nada y le dejaba grandes ganancias.
Además, el fruto prohibido siempre resultaba ser mucho más excitante que el legítimo.
***
Una hora después, la ceremonia de compromiso de Eva comenzó oficialmente.
Eva llevaba un largo vestido de chifón; su cabello ondulado caía libremente sobre sus hombros. Parecía una princesa sacada de un cuento de hadas: impecable, elegante y con una mirada tan pura que cautivaba a cualquiera.
Entró al salón tomada de la mano de Ramiro.
Ambos lucían radiantes. Eran la pareja perfecta en su gran día.
Eva desbordaba nobleza y una belleza deslumbrante.
Ramiro era apuesto, refinado y con un porte inigualable.
En cuanto aparecieron, las luces los iluminaron, seguidas por una lluvia de pétalos y burbujas.
Afuera del salón, miles de palomas y globos fueron liberados hacia el cielo. Era un espectáculo digno de la realeza.
Sabrina nunca había tenido una verdadera boda, y como sus amigos cercanos tampoco estaban casados, jamás había asistido a una fiesta así, por lo que observaba todo con curiosidad.
Bueno, en realidad sí había asistido a una.
Había estado presente en la "boda" de André y Araceli.
Solo que, en aquel entonces, estaba tan llena de coraje y humillación que su mente se había bloqueado; ni siquiera recordaba cómo había sido la ceremonia.
Lo único que tenía claro era que también había sido un evento muy ostentoso.
En ese instante, la voz firme y clara de Sebastián sonó a su lado:
—Sabrina, te juro que nuestra boda será mucho más perfecta que esta.
Ella volteó a verlo.
Los oscuros ojos del hombre reflejaban solo su figura. La miraba con tal devoción que parecía que para él no existía nadie más en el mundo.
Sabrina sabía que Sebastián estaba empeñado en darle la mejor boda posible. Estaba organizando casi todo él mismo, e incluso estaba diseñando su vestido de novia personalmente.
Sabrina le tomó la mano y susurró:
—Cuando estudié pintura, también aprendí algo de diseño. Deja que yo me encargue de diseñar nuestros anillos.
La boda era de ambos, no era justo dejarle todo el trabajo solo a él.
No quería que pasara como la última vez, cuando ella había planeado toda su boda, solo para que Araceli se quedara con el resultado final.
Sebastián apretó su mano con cariño.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...