Incluso el protagonista de la historia, por más enamorado que estuviera, al final logró dejar el pasado atrás.
Cuando dejas pasar el tren, simplemente lo dejas pasar.
Tras salir del cine, Sebastián manejó y llevó a Sabrina a un concierto de violín.
Envuelta en la música, el ánimo decaído de Sabrina empezó a relajarse poco a poco.
Todas sus preocupaciones y miedos quedaron en el olvido.
Cuando terminó el recital, Sebastián le preguntó:
—¿No se te hace conocido este lugar, Sabrina?
La guio hasta salir del recinto de conciertos.
Ella miró a su alrededor y respondió con cierta duda:
—Creo que alguna vez vine a tocar aquí.
Sebastián sonrió, le tomó la mano y la llevó hacia el jardín trasero.
El lugar seguía viéndose igual que antes.
Sabrina se había presentado ahí en innumerables ocasiones. Aunque habían pasado años, aún recordaba las flores y cómo estaba acomodado todo.
Él la llevó de la mano hasta llegar frente a un kiosco.
—¿Recuerdas este lugar, Sabrina?
Sabrina frunció un poco el ceño, como si le hubiera caído el veinte de golpe.
Volteó a ver a Sebastián.
—¿Fue aquí... donde me encontraste aquella vez?
Él sonrió y asintió.
—Sí, estabas practicando con tu violín. Como estabas de espaldas, no pude ver tu cara.
»Yo venía huyendo de unos tipos que me querían matar, estaba agotado. Así que me detuve un rato a escucharte para descansar.
»Y, para mi sorpresa, me quedé dormido.
»Para cuando desperté, ya te habías ido. Solo encontré un arete en el lugar donde estabas tocando.
Al recordar el pasado, la mirada de Sebastián se volvió aún más tierna.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...