Ulises captó la indirecta a la perfección.
—Me muero de envidia —dijo, sin apartar la mirada de sus ojos—. Me da envidia que él tenga tu amor de forma tan incondicional.
Incluso detrás del daño, no podía ocultar su verdadero sentimiento.
Sabrina mantuvo un semblante impasible, sin intenciones de responderle.
Ulises miró hacia el pasillo de la sala de hipnosis.
—Si aceptó someterse al tratamiento, es porque está cien por ciento seguro de que no va a funcionar. Conociendo a Sebastián, si él no pone de su parte, esa hipnosis es una pérdida de tiempo.
Dicho esto, y sin afán de seguir molestando, le dedicó una última mirada profunda y se fue por donde vino.
Al poco rato, Wendy salió al jardín y se quedó haciéndole compañía a Sabrina.
Fueron tres largas horas de espera antes de que Sebastián volviera a aparecer.
Lo primero que hizo fue buscar a Sabrina, pero al cruzar miradas, solo encontró decepción en los ojos de ella.
Su semblante se oscureció.
—¿Tantas ganas tienes de que me olvide de ti? —le reprochó en voz baja.
—Sí —respondió ella con firmeza.
—Si lo hago, nos vamos a convertir en un par de extraños —advirtió él.
Sabrina se quedó callada unos segundos.
—Sebastián... deja de poner resistencia. Solo olvídame y ya.
La mirada de Sebastián perdió todo su brillo, volviéndose completamente fría.
***
Después de esa desastrosa sesión, el ambiente amigable que habían logrado construir se fue a la basura. Volvieron a ser dos desconocidos compartiendo techo.
Para colmo, su relación llegó al punto de quiebre cuando Wendy le llamó para avisarle que alguien había envenenado al gatito de la clínica y casi no la cuenta.
Sebastián no iba a gastar saliva justificándose ante alguien que dudaba de él. Si las vidas humanas le daban igual, menos le importaba un animal.
Aun así, hizo el intento de defenderse:
—Yo no le di nada a ese gato. Si quisiera matarlo, lo habría hecho con mis propias manos, no andaría con rodeos.
Sabrina lo tiró a loco y al día siguiente se largó temprano a la clínica de Hernán para ver cómo seguía el pobre animal.
Aunque la excusa era el gato, en realidad quería sacarle información a Hugo sobre el tratamiento.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...