—Araceli Vargas estudió en la universidad en Chile, especializándose en violín, y resultó que ese mismo día tenía una presentación allí.
Sebastián adoptó un aire pensativo.
—Araceli Vargas... ¿Por qué me suena tan familiar este nombre? Siento como si lo hubiera escuchado en alguna parte.
Sabrina bajó la mirada, reflexionando por unos segundos antes de decidirse a decir la verdad.
—Esta tal Araceli Vargas, en realidad, es el primer amor de mi exmarido. Fue ella quien destruyó mi matrimonio.
»En su momento, el escándalo entre mi exmarido, ella y yo fue bastante grande, aparecíamos en las noticias constantemente.
Llegado a este punto, tomó una respiración profunda.
—A decir verdad, poco después de que me pidieras investigar, descubrí la existencia de Araceli. Pero debido a mis rencores personales con ella, decidí... fingir que no había encontrado nada. También le pedí a Camila Silva que te mantuviera en la oscuridad.
Sabrina bajó la cabeza.
—Lo siento, me dejé llevar por el egoísmo.
Era evidente que si Sebastián investigaba un poco a Araceli Vargas, rápidamente descubriría la compleja relación que tenía con ella.
Aunque Sabrina despreciaba a Araceli de igual manera, comparada con Eva, Araceli representaba un menor nivel de amenaza y sus métodos no eran tan viles.
Además, en estos momentos el paradero de Araceli era desconocido, encontrarla no sería tarea fácil.
Por supuesto, la verdadera y más importante razón por la que Sabrina decidió contar todo esto, era para revelarle a Sebastián que alguna vez estuvo casada y que tenía un hijo.
Sabrina no era tonta; había notado claramente que Sebastián parecía haber desarrollado un interés particular por ella.
Y su intención era asfixiar ese interés desde la raíz.
Después de todo, un hombre como Sebastián tenía infinitas opciones a su disposición.
No había ninguna necesidad de que se enamorara de una mujer que ya tenía un matrimonio a sus espaldas.
Al escucharla, Sebastián le dirigió una mirada intensa, tal y como ella había previsto.
—¿Estuviste casada?
Sabrina bajó las pestañas.
—Sí, incluso tengo un hijo que ya cumplió nueve años.
Sebastián pareció intrigado por el asunto y preguntó:
—¿Él no vive contigo?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Guerra de una Madre Traicionada
Not to mention that the translation is flawed too, right!?...
Wow, what a joke! It's only released up to chapter 200, after which it's blocked, and then released again from chapter 1434 onwards. That's ridiculous!...