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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 35

Hice lo único que una mujer cuerda habría hecho en ese momento. Deslicé mi mano por su pecho, intentando que no pareciera que lo estaba manoseando, pero para ser honesta, sentía cada músculo de su cuerpo a través de las capas de su traje. Luego acomodé mis dedos en su nuca, donde tenía el cabello corto; esa sensación tan suave me provocó otro escalofrío por todo el cuerpo.

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Dejé que me acercara a él y, ¡Dios mío!, creía que solo sentir lo que tenía ahí abajo me había echado a perder para cualquier otro hombre. Apenas habíamos empezado a movernos al ritmo de la música y ya era un desastre, estaba toda sudada. Y su loción... ¡ay!

Él era quien había estado dejando ese olor por todo nuestro pasillo y aquello solo aumentaba las ganas que le tenía. No sabía si iba a poder mantenerme en pie o caminar derecho cuando me soltara.

Nos movíamos con la música y no habría sabido decir qué día era, qué hora era o cuánto tiempo llevábamos allí. En algún lugar de mi cabeza, toda mi inteligencia estaba allí guardada esperando a que la usara, pero algo en él me dejaba como tonta. ¿Sería así con todos los Alfas?

Atraían a las hembras sin el menor esfuerzo. En ese momento entendí por qué tantas se les lanzaban encima. Tal vez a mí no me pasaba porque siempre había estado cerca de mis amigos y ya me había acostumbrado a sus encantos; conmigo no funcionaban.

En cuanto la canción terminó, el Alfa Ryker se alejó de mí despacio, como si no quisiera hacerlo o quizá porque sintió el temblor de mis piernas. Tenía esa cara de fastidio otra vez, como si estar conmigo hubiera sido un gran sacrificio. Luego se dio la vuelta y se fue. No me dijo nada ni volteó a verme.

¿Qué demonios le pasaba? Entonces, cuando me dio espacio y pude respirar aire puro sin su loción, mi cerebro decidió que ya podía volver a funcionar con normalidad. No me había dicho ni una palabra en todo aquel tiempo y luego se largó como si no pudiera escapar de mí lo suficientemente rápido.

Estaba harta de intentar entender qué pasaba por la cabeza de los lobos. Miré a mi alrededor para ver quién más seguía allí. Sabía que Danny se había ido con tres hembras hacía rato; tanto que estaba de coqueto para nada. Rayna y Jeremiah seguían allí y se veían asquerosamente lindos, totalmente perdidos el uno en el otro, pero ninguno de mis amigos estaba cerca.

Seguro ya habían encontrado con quién divertirse esa noche. Noté que el Beta Josh y el Gamma Bennet estaban junto a la puerta; parecían más cadeneros que invitados a la fiesta. Probablemente les tocaba cuidar a Rayna, lo cual tenía sentido para Bennet, ya que el trabajo del Gamma era proteger a la Luna y ella ocuparía ese lugar porque el Alfa Ryker no tenía compañera.

Capítulo 35 1

Capítulo 35 2

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