Elara
—Asegúrate de darle un abrazo bien grande y decirle que lo extrañaste mientras no estabas —se burló Jax mientras entrábamos a la casa de la manada.
Por primera vez en semanas, me sentía agotada de la mejor manera posible. Jax entendió lo que necesitaba y no fue suave conmigo. Dev había salido con Owen, uno de los brujos del aquelarre, a hacer una patrulla. Que me sintiera bien no significaba que no fuera a patearle el trasero por burlarse de mí. Lancé el brazo hacia atrás en dirección a su cara. Me bloqueó con facilidad, y no era mi intención lastimarlo, pero podíamos ir otra ronda si no cerraba la boca.
—¿Quieres más de esto, cachorro Alfa? —Me provocó, avanzando a saltitos por el pasillo hacia nuestra ala. Había miembros del aquelarre deambulando, pero no estaba de humor y él necesitaba aprender a callarse.
—No sé si podrías con más, Delta. Ya pareces como si te hubieran arrastrado por el lodo. Tu compañero se va a decepcionar.
—Solo le va a molestar no haber participado. —Deberías contarme todos tus planes la próxima vez. Podríamos hacer una cita doble. —Saltó lejos de mí otra vez—. Sabes que no nos molestaría compartir a tu grandote hosco y musculoso. —En esa me echó a correr a toda velocidad mientras lo perseguía por el pasillo.

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