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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 346

Elara

—Alfa, necesitas comer y descansar. —Melanie entró con una bandeja de comida y café—. No estás siguiendo el plan que los guerreros armaron.

—Ese plan era para ellos y sus rotaciones, no para mí. —Le gruñí, y luego cerré los ojos y respiré hondo. Ella no merecía mi mal humor—. Lo siento, Melanie.

—No te preocupes, Alfa. Creo que te vendría bien descansar. Te ayudaría a concentrarte mejor y quizá a estar un poco menos insoportable. —Me lanzó una sonrisa burlona. Debía estar muy cansada como para dejarla hablarme así, pero continuó antes de que pudiera responder—. Sobrevivir con café solo te va a llevar hasta cierto punto. —Me dedicó una sonrisa compasiva—. ¿Cuándo fue la última vez que dormiste más de dos horas?

—Ayer, cuando me sacaste de mi oficina. ¿Por qué?

—Eso fue hace tres días. —Se puso la mano en la cadera y yo abrí los ojos como platos—. Ahora, te voy a dar una hora para que termines lo que sea que estés haciendo, y si no has subido a tu habitación a asearte y dormir, voy a llamar refuerzos.

—¿A quién vas a llamar? —La desafié—. Mi madre sigue en coma, mi papá no está disponible, todos mis guerreros están en las mismas condiciones que yo y ninguno va a retarme, saben lo que les conviene.

—Voy a llamar a Ben. Tu compañero te va a obligar. —Levantó una ceja.

No reaccioné, no podía reaccionar. Nadie aparte de Jax y Dev sabía que era mi compañero. Bueno, eso probablemente era mentira. Los guerreros eran los peores chismosos, peores que adolescentes. Así que lo más seguro era que el rumor ya estuviera circulando. Pero no se lo había confirmado a nadie.

—¿Qué te hace pensar que es mi compañero o que va a tener alguna influencia en mis decisiones?

—Empecemos por cómo te ves cuando él está cerca. No te trata como una “hembra estúpida” como algunos de los otros Alfas, Betas y guerreros visitantes que han pasado por aquí. —Gesticulaba con las manos como loca—. No desprecias su ayuda como con todos los demás que visitan esta manada. ¿Sigo?

—¿Tengo una actitud? —Me recliné en el asiento observándola caminar de un lado a otro frente al escritorio.

—Sí, Alfa, tienes una actitud. —Se rio, literalmente se rio—. No es algo de ojos de borrego enamorado ni amantes predestinados. Solo pareces más segura de ti misma cuando él está aquí; tu aura se siente más intensa, pero no desagradable ni abrumadora, solo... más. ¿Me explico?

—No me siento diferente a cualquier otro día —dije confundida.

Se detuvo un momento, recibiendo un enlace mental, y entonces la boca se le curvó en la sonrisa más perversa que había visto en mi vida. Parecía Jax cuando éramos niños y estábamos a punto de hacer de las nuestras.

—Bueno, pongamos esa idea a prueba, ¿te parece? —Se movió al costado de mi escritorio mientras la miraba confundida, y en ese momento la puerta de mi oficina se abrió y el mismísimo Ben entró. Me volteé hacia ella bruscamente. Copyright ©️ 2025 Miss L Writes and Ember Mantel Productions

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