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La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 45

Kennedy

Muchos de los guerreros que bajaban de sus autos para acercarse al campo de entrenamiento se me quedaban viendo; incluso el Alfa Ryker parecía no entender qué hacía yo con semejante escolta. Él fue más discreto, se quedó de pie junto a su camioneta tomando agua.

Yo evité mirarlo a la cara, porque todavía no sabía cómo sentirme por lo que había pasado la noche anterior. Sin embargo, no pude evitar notar el brillo del sudor en su piel e intenté que mis pensamientos no se distrajeran mientras estaba allí, rodeada de todos esos niños.

—¿Puedes venir a nuestro entrenamiento? —preguntó Emily, logrando que volviera a ponerle atención—. Quiero enseñarte lo buena que soy.

Para demostrarlo, lanzó un par de golpes al aire frente a mí. Me reí.

—No sé qué planes tenga para el resto del día, pero si puedo, te juro que iré a verte.

Rodeó mi cintura con sus bracitos y me dio un abrazo que yo le devolví. Luego les choqué los puños a los niños y me despedí rápido mientras ellos regresaban por donde habíamos venido.

—¿Y tú dónde te habías metido toda la mañana? Todos tratamos de localizarte. —Jeremiah me rodeó el cuello con el brazo para darme un abrazo juguetón y yo me reí.

—Fui a caminar y me encontré a los cachorros, jugamos un partido de fútbol. Ya sabes, lo de siempre.

—No me gusta que te pierdas así de la nada.

—Pues ya, únanme a la manada y así podrán rastrearme como a todos los demás.

Me zafé de su agarre y caminé hacia Greta. Aquella era una discusión de nunca acabar. En alguna ocasión, un anciano había dicho que no era seguro y entonces nadie quería ni siquiera investigar si los humanos soportarían que los marcaran para entrar a una manada.

Capítulo 45 1

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