Entrar Via

La Luna no deseada por el Alfa romance Capítulo 480

Ben

Tenía un mantra en voz baja, un “están bien” que se repetía en bucle en el fondo de mi cabeza. La Fisura no quería que nadie saliera herido, eso ya lo había descifrado. Con suerte, entendería lo suficiente como para dejarnos llegar hasta nuestras compañeras si estaban en peligro real.

—Ben, quédate cerca de alguno de nosotros. Hablo en serio. Nos va a matar a todos si sales lastimado sin tu lobo. —Dev se acercó a mi lado. Copyright ©️ 2025 Miss L Writes and Ember Mantel Productions.

Cada uno tomó una rama. Había una cantidad sorprendente para elegir.

—¿Tú planeaste esto? —le pregunté a la Fisura, del mismo modo en que le hablaría a mi lobo. Un empujoncito en el brazo. Bueno, al menos estábamos avanzando algo en la comunicación—. ¿Alguna pista para no matarlos, pero también seguir con vida? —Nada. Puse los ojos en blanco—. Bien, creo que estamos aprendiendo a punta de ensayo y error. Ya sabemos que no hay que tocar a estos malditos. A ver si logramos poner a uno de costado y clavarlo al suelo de algún modo.

Volvimos todos hacia el errante que había dejado inconsciente a Jax.

—¡Yo no voy primero! —Levantó las manos—. Ya tuve mi turno. Estoy bien. —Nos sacó una risita a todos y rompió un poco la tensión.

Usé la rama para picar al lobo; a mí no me pasó nada, pero él sí se movió. Buena señal. Jason se acercó con su propia rama y logramos poner al lobo de costado.

—¿Y ahora qué? —Me miró por encima del lomo del lobo—. ¿Cómo se supone que lo enjaulamos, o lo que sea?

—Pues no hay forma de que enterremos estas ramas en el suelo, no nos van a alcanzar, aunque pudiéramos fijarlas. —Me hablé a mí mismo repasando todas las ideas que me daban vueltas en la cabeza.

Entonces un hormigueo me recorrió desde el hombro, bajó por el brazo, y el suelo se movió.

—¿¡Qué diablos fue eso!? —grité, y todos los muchachos pegaron un salto—. ¿Lo vieron? —pregunté, mirándolos uno por uno.

Las expresiones que me devolvieron me dijeron todo lo que necesitaba saber.

—Si quieres que ellos me ayuden, tienes que darles algo con qué trabajar. Entienden esto de la magia todavía menos que yo. Si hay algo que quieras que haga, este sería el momento de mostrarme exactamente qué quieres. Sin juegos. Sin adivinanzas. Sin verdades a medias y torcidas. Solo muéstranos, para que podamos ser útiles. —Una presión en la espalda que ojalá significara que la Fisura entendía lo que necesitábamos.

Otro hormigueo por el brazo, lento esta vez. Genial, la Fisura tenía sentido del humor y estaba siendo sarcástica conmigo. Pero de todas formas les dije a todos que miraran. La calidez se acumuló en mis dedos y el suelo tembló. Esta vez ellos también lo vieron. Entonces dos raíces enormes se arrastraron desde la tierra y se enroscaron sobre el lobo, sujetándole las caderas y la zona justo debajo de los hombros contra el suelo. Estaba a salvo, pero inmóvil.

—¡Qué lindo! —chilló Jax—. Entonces solo tenemos que ponerlos en el suelo y tú puedes hacer eso… ¿con todos? ¡Vamos!

Un destello y se hizo un infierno. Debí haber sabido que no sería tan fácil. Los lobos en cámara lenta volvieron a su velocidad normal y vinieron directo hacia nosotros.

—¡BEN! —gritó Dev y me empujó fuera del camino justo cuando un lobo pasó volando por encima de nosotros—. Carajo. Estuvo demasiado cerca. ¡Necesitamos refuerzos!

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Luna no deseada por el Alfa