Entrar Via

La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 163

Mientras hablaba, Cristóbal le lanzó una mirada fulminante a Mauro, dejando sus intenciones más que claras.

La expresión de Mauro se mantuvo inmutable, como si no hubiera escuchado ni una sola palabra.

Josefina asintió suavemente:

—Sí, tienes toda la razón. Lo tendré en cuenta.

Al ver que sus indirectas no surtían ningún efecto en ella, Cristóbal empezó a desesperarse por dentro. ¿A qué hora pensaba llegar Benjamín?

Forzando una sonrisa amplia, propuso:

—Josefina, ¿qué chiste tiene comer de a dos? Mejor me quedo a acompañarlos, así se arma un mejor ambiente en la mesa.

Para su sorpresa, Josefina frunció el ceño en señal de rechazo:

—No creo que sea buena idea. Mi gerente y yo estamos discutiendo asuntos importantes.

Cristóbal abrió los ojos, indignado:

—¡Ustedes sigan platicando, yo soy una tumba! Josefina, ¿a poco desconfías de mí?

—Sí.

Josefina asintió con total franqueza y solemnidad.

¿Que él era una tumba?

¡Por supuesto que en cuanto diera media vuelta iría de chismoso a contarle todo a Benjamín!

¡No había manera en la que Josefina pudiera confiar en él!

Cristóbal se quedó tan descolocado que no supo cómo reaccionar, y en ese justo instante, Mauro soltó una carcajada.

Cristóbal lo encaró de inmediato, con el ceño fruncido:

—¿De qué carajos te ríes?

Mauro parpadeó, adoptando una expresión inocente:

—Solamente me acordé de algo gracioso. ¿Ya tampoco se puede reír uno?

Luego, volvió la vista hacia Josefina y añadió con un tono resignado:

—Oye, qué genio tiene tu amigo, ni siquiera deja reír a los demás.

Josefina, sin embargo, lo corrigió con voz firme:

—Él no es mi amigo.

—¡Josefina! —brincó Cristóbal, ofendido—. ¿Cómo no voy a ser tu amigo? Que digas eso me parte el corazón, de verdad.

Viendo su actuación exagerada, los ojos claros de Josefina permanecieron inmutables. Su tono de voz era completamente desapasionado:

—Desde que nos conocimos, siempre me has tratado solo como "la esposa de Benjamín". Nunca te has interesado en ser un amigo de verdad. ¿A eso le llamas amistad?

Al escuchar el reproche, Cristóbal no pudo evitar rascarse la nariz, avergonzado.

Pero es que tenía razón.

Había conocido primero a Benjamín y solo a través de él llegó a tratar a Josefina.

Así que era lógico que la viera únicamente como la esposa de su amigo.

Pero ahora, bajo el escrutinio de la mirada penetrante de la joven, hasta le dio pena sostenerle el contacto visual.

Capítulo 163 1

Capítulo 163 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte