Entrar Via

La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 535

Cristóbal se quedó en blanco.

¡Increíble!

¿A quién se le ocurría esconderlo a plena vista?

Le arrebató el zapato sin piedad, se hincó frente a Silvia para ponérselo con delicadeza y, finalmente, le entregó el ramo.

—¡Mi amor, vámonos a casa!

Esta vez, lo gritó con más fuerza que la anterior.

Sus ojos brillaban como estrellas y su sonrisa le abarcaba todo el rostro mientras la miraba fijamente, completamente embelesado.

Según el plan, Silvia debía tomar las flores, asentir con la cabeza y aceptar.

Pero, por alguna razón, al perderse en el brillo de sus ojos, notó que la anticipación y la alegría en ellos parecían dolorosamente reales.

Y, de golpe, un terror absoluto se apoderó de Silvia.

Los invitados notaron su duda y se miraron, extrañados. Para salvar la situación, alguien bromeó:

—¡La novia está nerviosa! ¡Que el novio se lo pida de nuevo!

Los dedos de Cristóbal apretaron los tallos del ramo. Sabía exactamente qué era lo que aterraba a Silvia.

Había dejado ver demasiado, había sido demasiado intenso.

Tenía que calmarse.

—¡Mi amor, vámonos a casa!

Lo repitió una vez más, pero esta vez suavizó la mirada y bajó el tono, asegurándose de no espantarla.

Josefina le dio un leve pellizquito en la cintura a Silvia para sacarla de su trance. Ella reaccionó, tomó el ramo con las manos temblorosas y, con la vista clavada en el piso, asintió.

Sin perder un segundo, Cristóbal se levantó, la tomó en brazos al estilo nupcial y se la llevó.

—¡Que se den un beso antes de salir! —gritó un invitado alborotador.

Pero Cristóbal, sin detenerse, exclamó:

—¡Los besos son para la fiesta! ¡El que quiera verlos, que nos alcance en el salón!

Y así, con Silvia en brazos, salió de la habitación y la llevó directo al auto nupcial.

Josefina salió detrás de la multitud. Benjamín la esperaba en la puerta. Al verla, murmuró:

—Nuestra boda fue mucho más espectacular que esta.

Josefina le dedicó una mirada gélida. Al asegurarse de que no había moros en la costa, contestó con sequedad:

—Sabes perfectamente que esto es un teatro.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte