Entrar Via

La Noche que Dejé de Esperarte romance Capítulo 78

El gerente se volvió hacia el director de doblaje y le dijo:

—Ya, no es para tanto. Es solo una villana, si al señor Gutiérrez le parece bien que la interprete, entonces que se quede con él. Al final de cuentas, las protagonistas son las que se llevan la gloria en esta serie, ¿no crees?

El director apretó los dientes. Su expresión no era la mejor, pero al fin y al cabo, él solo era un empleado. El futuro del proyecto dependía del buen humor del gran inversionista.

Si hacía enojar a Benjamín y este cancelaba todo, no tendría a quién llorarle.

Miró a su asistente y ordenó:

—Ve a preparar otro contrato.

—En seguida, señor —respondió el asistente.

Cuando Josefina y Magdalena salieron de la cabina, el gerente se acercó de inmediato para felicitarlas.

Magdalena se señaló a sí misma con cara de sorpresa:

—¿Me van a dar el papel de Lucía? Ay, pero... no creo ser la indicada para ese rol.

—Yo creo que te queda a la perfección —replicó Benjamín—. Además, me habías dicho que querías buscar trabajo, ¿no? Aprovecha esta oportunidad para agarrar experiencia.

Magdalena soltó una risita, pero de reojo observó a Josefina y fingió negarse moviendo la cabeza.

—Benjamín, eso no está bien. Jose se ganó este lugar por mérito propio. Si tú nada más me das el papel porque sí, sería muy injusto para ella.

Los profundos ojos de Benjamín se posaron en Josefina.

—¿Tú qué opinas? —le preguntó.

Josefina ni siquiera se molestó en voltear a verlo. Le dio la espalda y se alejó en silencio.

Mientras no le quitaran a su protagonista, le daba exactamente igual.

Los ojos de Magdalena brillaron con cierta astucia, y continuó:

—Déjalo así, Benjamín. De por sí Jose ya nos tiene en un mal concepto. Si sigues actuando de esta forma, nunca vamos a poder arreglar las cosas con ella.

Benjamín no le prestó la menor atención a sus palabras; estaba demasiado concentrado mirando cómo se alejaba Josefina.

El hecho de que ella no tuviera quejas...

¿Significaba que ya no le importaba?

Su tarea principal ahora consistía en ver la serie completa antes de meterse de lleno a grabar.

El tiempo estaba encima y la carga de trabajo era pesada.

El estreno sería en tres meses y debían entregar el doblaje ya editado antes de esa fecha.

Josefina se acomodó en su escritorio, encendió la computadora, revisó su bandeja de correos y se puso los audífonos para empezar a estudiar el material.

Por su parte, Magdalena también fue instalada en un escritorio. Tras echarle un vistazo rápido a la oficina, sacó su celular y pidió unos tés frutales a domicilio.

No tardó mucho en llegar el pedido. Magdalena repartió las bebidas luciendo su mejor sonrisa de niña buena.

—¡Hola a todos! Soy Magdalena, la nueva. Espero que nos llevemos muy bien. Les traje este pequeño detalle, agarren el sabor que más se les antoje, por favor.

Sus compañeros de inmediato se acercaron y comenzaron a adularla.

Ella mantuvo su pose dulce y elegante en todo momento, pero clavó la mirada en Josefina. Tomó uno de los vasos y se encaminó hacia su lugar.

—Jose —le llamó con voz suave, colocando el vaso frente a ella.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Noche que Dejé de Esperarte