Fue un toque muy suave.
Muy tierno.
¡Y jodidamente cínico!
Valentina recordó la vez que se quedaron atrapados en un ascensor. Cuando la cabina empezó a caer en picada, Sebastián la abrazó contra su pecho y bajó la cabeza para besarle la frente, intentando calmarla.
En aquel entonces, ese beso realmente la hizo sentir segura.
Pero ahora, se sentía como una hoja desafilada cortándole la piel.
Un corte lento y sangriento.
—¿Podrías dejar de darme asco?—
Sebastián fijó su profunda mirada en sus ojos cargados de repugnancia. Tensó la mandíbula y, de repente, levantó la mano para cubrirle los ojos.
—Es mejor que mantengas los ojos cerrados.
—¿Por qué no mejor me dices que me muera de una vez? —El tono apacible pero obsesivo del hombre terminó por quebrar los últimos rezagos de paciencia en Valentina.
Las venas en el cuello de Sebastián se hincharon.
—Deja de decir tonterías.
En el asiento del conductor, Lucas bajó la mirada hacia su celular, cuya pantalla acababa de iluminarse. Vio el identificador de llamadas y deslizó el dedo para contestar.
No hubo ninguna reacción visible en su rostro mientras la persona del otro lado hablaba. Solo asintió con un seco "mhm" y colgó.
—Señor Correa, ya están los resultados de allá. Hay complicaciones.
Cuando Mateo recibió la llamada de Sebastián, estaba camino a Villa Esmeralda, dispuesto a subir la montaña él mismo para sacar a Valentina de allí.
Apenas contestó el teléfono, escuchó la habitual voz fría e impecable del hombre decir:
—La voy a dejar en Bahía Serena.
Mateo no pronunció ni una sola palabra. Colgó la llamada y le ordenó a Arturo que diera la vuelta hacia Bahía Serena. Al entrar al departamento, encontró a Valentina acostada en la cama, perfectamente arropada con las sábanas.
La calefacción mantenía la habitación a una temperatura agradable, y había un vaso de agua tibia en la mesita de noche.
Como Valentina estaba acostada de lado, no pudo ver su rostro al entrar. Dio un paso hacia adelante y percibió un leve sonido, como alguien sorbiendo por la nariz, en medio del silencio del cuarto.


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La obsesiva persecución de mi frío marido
Habrá acrualizacion.....