Entrar Via

La obsesiva persecución de mi frío marido romance Capítulo 400

Su corazón, que latía desbocado, pareció detenerse por completo al instante siguiente.

Justo en ese preciso segundo, el teléfono que estaba sobre el escritorio comenzó a timbrar.

El sonido estridente la hizo dar un salto en la silla.

Cuando volvió en sí, se dio cuenta de que sus manos temblaban incontrolablemente, y que el corazón estaba a punto de salírsele por la garganta.

Tomó el teléfono y, al ver el nombre en la pantalla, intentó obligarse a respirar con calma.

Deslizó el dedo sobre la pantalla y contestó.

—¿Profesor?

Al otro lado de la línea, la voz profunda de Francisco Figueroa preguntó sin rodeos:

—¿Renunciaste a la televisora?

Valentina sabía que esto era un secreto a voces y que el profesor tarde o temprano se iba a enterar.

Tanto ella como Mariana habían sido las pupilas favoritas del Profesor Figueroa. Mariana ya había alcanzado el éxito internacional, y Valentina se había abierto paso en el periodismo social a punta de sangre y sudor. Tenía una reputación impecable, y justo cuando su carrera iba a despegar hacia lo más alto, ella renunciaba de la nada.

Era natural que el profesor estuviera molesto.

Aunque tenía razones de sobra, Valentina sentía que le estaba fallando a su mentor y la vergüenza la invadió.

Pero antes de que pudiera empezar a justificarse, el profesor soltó un largo suspiro.

—Sal y ven a verme. Ya es hora de cenar, comamos juntos.

—Claro, voy para allá —respondió.

Tras colgar la llamada, Valentina volvió a fijar la vista en el trozo de papel donde había anotado las cuatro letras.

¿Por qué las letras A, E, I, N formaban juntas el nombre de Aein?

¿Acaso era solo una coincidencia?

Pero, ¿de verdad existían casualidades así en el mundo?

¿O es que Aein en realidad era alguien de su pasado que la conocía perfectamente?

Poco después, le llegó una notificación de WhatsApp con la ubicación del restaurante que le envió el profesor.

Se levantó, se puso un abrigo y salió de su casa. Cuando subió al ascensor, le escribió rápidamente a Aein: «Tengo que salir por un asunto urgente, pero ahorita mismo pido que te envíen comida de un restaurante buenísimo que cocina unos platos espectaculares.»

Capítulo 400 1

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La obsesiva persecución de mi frío marido