El aire del pasillo pareció congelarse en un instante.
La aparición de Valentina y su pregunta histérica hicieron que el corazón de Sebastián se encogiera de golpe.
Su rostro palideció en las sombras. Tratando de controlar su respiración temblorosa, se acercó a ella rápidamente.
—No es lo que piensas.
Mateo también había salido. No esperaba que Valentina estuviera allí y, mucho menos, que hubiera escuchado su conversación con Sebastián.
—Estás imaginando cosas porque no has dormido bien. Volvamos a la habitación —dijo, apoyando la mano en el reposabrazos de la silla.
Don Alberto, que estaba de pie detrás de la silla de ruedas, tenía el rostro pálido y miraba con el corazón destrozado a una Valentina al borde del colapso.
—Señorita.
Justo cuando estaba a punto de extender la mano para apartar los dedos de Valentina, que se aferraba desesperadamente a su propio cabello, Sebastián tomó la mano de ella desde otro ángulo, despegando con suavidad los dedos que se habían puesto rígidos y agarrotados por la alteración emocional.
—Ya te lo he di...
Valentina se aferraba con ambas manos a los reposabrazos de la silla. Las lágrimas no dejaban de brotar de sus ojos vacíos. Parecía no escuchar lo que decía Sebastián, solo repetía la misma pregunta.
—Solo respóndeme, ¿es verdad?
Levantó la mirada hacia Sebastián, que estaba tan cerca. Sus ojos borrosos por el llanto rebosaban de dolor y desesperación.
Antes de la explosión aquel día, ya sospechaba algo; por eso se había lanzado contra Isabela Campos sin importarle nada, dispuesta a cobrar venganza.
Pero después de la explosión, su propio cuerpo parecía haber estado reprimiendo desesperadamente que esa verdad saliera a la luz. Durante esos días, había vivido en una neblina, olvidando muchas cosas.
Al escuchar la conversación entre Mateo y Sebastián, esa verdad pareció romper las cadenas que la mantenían oculta, clavándose profundamente en su mente y en su corazón.
Al imaginar por lo que su hijo habría tenido que pasar, abrió la boca y forzó las palabras con gran dificultad:
—Me has mentido tanto... ¿quieres volver a mentirme?


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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La obsesiva persecución de mi frío marido
Hola habrá actualización?? Porfi ojalá terminen la historía...
Habrá acrualizacion.....