—¿Quién?
—La esposa de Jairo.
Al oír eso, la arrogancia del hombre de la camisa negra se desvaneció por completo. No solo eso, sino que juntó las manos y empezó a disculparse con Isabella.
—De verdad fue un malentendido, señora Crespo. Por favor, no se enoje con este pobre diablo.
Ciertamente era un malentendido, y además, ella había sido la primera en atacar.
Isabella agitó la mano.
—No, yo debería disculparme.
—¡Por favor, no diga eso, no me lo merezco! —dijo el hombre, y se escabulló rápidamente.
Isabella se quedó pensando en algo muy seriamente.
«¿Jairo es mafioso?».
De lo contrario, ¿por qué le tendrían tanto miedo?
—¿Qué cosas piensas? Es el presidente de la familia Crespo. Grupo Crespo controla la mitad de la industria de Nublario. Con las migajas que se le caen de los bolsillos podría mantener a flote a cualquier empresa. ¡Todo el mundo quiere quedar bien con él! Y le dicen el diablo solo porque es difícil de tratar, siempre con esa cara de pocos amigos.
Isabella se sintió un poco más tranquila. No quería ser la esposa de un jefe de la mafia.
—Contando el video de la otra vez, esta es la segunda vez que nos vemos, ¿verdad? —dijo Thiago, cruzándose de brazos y enarcando una ceja.
Isabella asintió. Sí, dos veces.
—¡Y las dos veces me has confundido con una mujer!
—…
Isabella se mordió el labio. Era un poco grosero, pero no era su culpa. ¿Quién lo mandaba a tener una melena sedosa, una figura esbelta y, para colmo, llevar un vestido rosa?
Al pensar en eso, Isabella le echó un vistazo al vestido.
Thiago frunció el entrecejo y se levantó el vestido.
Isabella cerró los ojos de golpe.
—¡No, no, no hagas eso!
—¡Abre los ojos!
—¡No tengo esos gustos!
—¡Pero si traigo ropa abajo!
Isabella entreabrió los ojos para confirmar y luego los abrió por completo. No era un vestido, sino una camiseta holgada y larga que le cubría los shorts que llevaba debajo.
—¡He descubierto que eres una mujer bastante interesante! —dijo Thiago con un tono burlón.
Isabella hizo una mueca.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...