—¡Mi mamá fue a buscar a David ese año solo para pedirle dinero prestado! ¡Fue él quien la calumnió!
—¿Solo porque ella lo dice significa que fue calumniada? ¡Pues David dice que fue ella quien se le metió en la cama!
—Tú sabes perfectamente que no fue así.
—¡Yo no sé nada de eso!
—Tú… ¡tú…!
Isabella le envió un mensaje a Leandro para que le dijera a la chica que se levantara y se fuera. Si se quedaba más tiempo, corría el riesgo de que la descubrieran.
La chica recibió el mensaje y se puso de pie, furiosa.
—¡Tú sabes muy bien lo que hiciste en aquel entonces! ¡No voy a perder mi tiempo discutiendo contigo!
Tras decir esto, se dio la vuelta para marcharse, pero de repente, Ivana se abalanzó sobre ella y la agarró del cabello.
—¡Mocosa insolente! ¿Creíste que no tengo carácter? ¡Cómo te atreves a desafiarme en internet!
La chica, tomada por sorpresa, soltó un grito de dolor cuando Ivana le tiró del pelo.
Isabella y los demás tampoco esperaban una reacción tan violenta de Ivana. Leandro estuvo a punto de levantarse para ayudar, pero en ese momento, Rafael, que por fin había reaccionado, se lanzó hacia ellas.
—¡Ivana! ¡Cómo pudiste ocultarme tantas cosas!
Ivana se sobresaltó al ver a Rafael y, por instinto, soltó a la chica.
La joven, al recibir la señal de Leandro, se cubrió la cabeza y salió corriendo.
—¿Qué… qué haces aquí? —le preguntó Ivana a Rafael, desconcertada.
Rafael, con los ojos inyectados en sangre, apretó la mandíbula.
—¡Así que Aurora y yo tuvimos una hija! ¡Y vino a nuestra casa, pero la echaste! ¡Aurora también te buscó antes de morir, pero no la dejaste verme!
—Rafael, las cosas no son así, déjame explicarte…
—¡Eres una mujer malvada!
Rafael le dio una bofetada que hizo que Ivana se tambaleara y se golpeara contra la esquina de una mesa.
—¡Me… me pegaste! Rafael, ¿con qué derecho me pegas?
Dirigió su mirada a Ivana, quien entendió la señal de inmediato. Abrió la mano, revelando los cabellos que le había arrancado a la chica momentos antes.
—Primero hagamos una prueba de paternidad.
Rafael no tuvo nada más que decir. Los tres se marcharon juntos.
—Así que todo lo que Ivana publicó en internet era una trampa para obligarte a aparecer y hacer esta supuesta prueba de paternidad —analizó Óscar—. Pero, ¿por qué hacerlo ahora y no antes?
Leandro se quedó pensando.
—¿Será que su familia quiere reconocerte?
Isabella negó con la cabeza.
—Esto no parece la antesala de una reunión familiar.
Sospechaba que el objetivo de Ivana seguía siendo que Rafael se desilusionara de Aurora. Pero, ¿cómo podía estar tan segura de que ella no era hija de Rafael?
A menos que…
A menos que la prueba estuviera amañada.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Otra Esposa de mi Marido
Porque no me deja seguir leyendo, compre monedas y cuando llego al 608, ya no me deja...