A Lorena y a Vanesa les valió madres lo que dijo.
Se voltearon a ver con una sonrisa, y Vanesa se dirigió a Erika:
—¡Uy! ¿Resulta que ahora te sabes las leyes? Entonces me imagino que también sabes qué son las pruebas, ¿no? ¡Y en este caso hay pruebas irrefutables!
Por su parte, Lorena se volteó hacia los dos policías de civil:
—Oficiales, ya le pedí a un mesero que les lleve algo de tomar allá adentro. ¿Les molesta esperarnos un momento? Cuando terminemos de platicar, ya se la pueden llevar, ¿les parece bien?
Los oficiales las miraron por un segundo. Al final de cuentas, solo venían a llevarla para una investigación; no tenían motivos para arrestarla por la fuerza en ese instante, así que accedieron a darles un par de minutos.
Vanesa observó muy amable a los policías mientras se iban. Luego, clavó una mirada llena de malicia en Erika.
—Como dijo Lorena, solo porque le tenemos respeto al señor Ramírez es que estamos perdiendo el tiempo hablando contigo. Pero de verdad no me explico cómo alguien con tu facha tan miserable pudo ser la exesposa de Valerio. ¿Ya te viste en un espejo? ¿Qué tienes tú para estar a su altura?
Mientras escupía estas palabras, la mirada de Vanesa se llenó de odio. Levantó las manos en un segundo, agarró a Erika por el cuello y apretó con mucha fuerza.
El ataque tomó a Erika totalmente por sorpresa. Golpeó desesperada los brazos de Vanesa y logró gruñir, casi sin aire:
—¡Vanesa, no te pases de la raya!
Cristina, al ver lo que pasaba, se lanzó con todas sus fuerzas para empujar a Vanesa. Pero apenas dio un paso, Lorena la agarró y la aventó a un lado.
El accidente del equipo de hace rato ya había dejado a Erika sin energías tanto física como mentalmente. Por más que intentara pelear, no tenía cómo librarse del agarre de Vanesa.
Vanesa solo la soltó cuando Erika ya tenía la cara roja y no paraba de toser, faltándole el aire.


VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón