Entrar Via

La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 501

Martina también asentía sin parar:

—Sí... bueno, la verdad es que no quiero volver a casa con esta mala vibra. Por cierto, hace un rato cuando me devolvieron mis cosas, ya le avisé a Adrián que estaba a salvo. Con que me acompañes tú, es suficiente.

Erika tomó la mano de Martina con fuerza y dijo con voz cálida:

—Bien. Vámonos.

Al llegar al hotel, después de que Martina se diera un baño, cenara y se acomodara plácidamente en el sofá, Erika finalmente le preguntó:

—Marti, ¿qué fue exactamente lo que pasó?

Martina apretó la mandíbula y respondió con rabia:

—Me descuidé al firmar los documentos, no revisé bien los datos. Los de mi equipo se coludieron con el cliente para desfalcar y luego echarme la culpa a mí. ¡Maldita sea! Llevo tantos años partiéndome la espalda en esta industria, jamás imaginé que me tenderían una trampa así. Si no fuera porque el abogado que conseguí es una eminencia, probablemente habría pasado mis mejores años encerrada en ese agujero...

Al escucharla relatar todo entre maldiciones, Erika frunció el ceño y preguntó:

—Marti, ¿a qué abogado contrataste? No logré averiguar nada cuando fui a la estación de policía. Además, escuché que te llevaron de forma muy repentina, ¿cómo lograste contactar a un abogado así?

Martina se quedó helada por un segundo, rápidamente tomó su lata de cerveza y le dio un buen trago para disimular su expresión. Luego, intentando sonar relajada, explicó:

—Ah, sobre eso, tampoco entiendo mucho. Solo les dije que era inocente, y como he escuchado casos de delitos económicos... sé que si la cantidad es grande, la cosa se pone fea. Como me daba terror quedar adentro, les pedí que me consiguieran al mejor abogado disponible. Dije que, aunque tuviera que vender mi casa, mi auto y gastarme todos mis ahorros, quería al mejor. Así apareció.

Mientras daba esa explicación, el corazón de Martina latía con fuerza por la inquietud.

Ella sabía perfectamente que Valerio había gastado tantos recursos y esfuerzo en ayudarla única y exclusivamente porque era la mejor amiga de Erika.

Y si Erika se enteraba de las implicaciones, aunque fuera por ella, iría personalmente a darle las gracias a Valerio...

No quería que Erika tuviera que bajar la cabeza frente a ese hombre por su culpa.

Ese favor de Valerio lo pagaría ella misma, poco a poco. De ninguna manera iba a involucrar a Erika.

Mientras Martina pensaba en todo esto con el estómago hecho un nudo, la voz de Erika llegó suavemente a sus oídos:

—Entiendo... qué alivio. Mientras tú estés bien, Marti, eso es lo único que importa...

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón