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La Patrona y sus Trillizos: El exesposo rogón romance Capítulo 544

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—No te preocupes, el lugar es precioso. La vista es increíble, se escuchan los pájaros y el aire es muy puro —respondió Erika con una sonrisa serena.

—Me alegra que le guste. Cuidado con el escalón —Milena la guio con suavidad por el brazo, y las tres entraron al lugar.

Apenas cruzaron la entrada, dos recepcionistas vestidas con elegantes vestidos de gala hicieron una reverencia para darles la bienvenida.

Más adelante, un sendero de piedra se extendía directamente hacia el salón principal, flanqueado por caminos serpenteantes con pequeños pabellones. En el centro había estanques artificiales llenos de peces y bellas cascadas decorativas.

El suave murmullo del agua, combinado con el canto de los pájaros, hizo que Erika sintiera cierta nostalgia por sus días en Villa Maculís. Aunque a veces los recuerdos dolorosos volvían a su mente, en aquel entonces al menos tenía paz y libertad...

—Señorita Milán, este es un club exclusivo. Ofrece alta cocina, hospedaje, aguas termales, entretenimiento, y en la parte de atrás hay un campo de golf. Desde las instalaciones hasta el servicio, todo es de categoría cinco estrellas. A mucha gente de negocios le gusta venir aquí para relajarse o cerrar tratos —explicó Milena mientras caminaban.

Erika volvió a la realidad y asintió:

—Se ve increíble, la verdad no había escuchado de este lugar antes.

Milena sonrió con dulzura:

—No hacen publicidad. Casi todos los que vienen son del círculo del entretenimiento o de la alta sociedad. Vengan, por aquí, por favor.

Erika asintió levemente y siguió a Milena hasta la entrada de un salón privado. Los meseros, parados a ambos lados, abrieron las majestuosas puertas dobles con total respeto, revelando un espacio donde flotaba una suave música instrumental.

—Señorita Milán, señorita Chávez, siéntense y descansen un momento. Aquí la comida se pide según los ingredientes frescos del día, iré a elegirlos y regreso enseguida —dijo Milena. Luego preguntó con amabilidad—: No sé si prefieren comida ligera o algo más condimentado.

—Cualquier cosa está bien, no somos exigentes —respondieron Erika y Amelia al unísono.

Mientras observaba, Amelia no pudo evitar exclamar:

—¡Erika, este toque clásico es una locura de hermoso! Cuando entramos, vi que el pasillo principal no tenía fin, y había arcos por todos lados que seguro llevan a otras áreas. ¡No me imagino cuántos millones costó construir un lugar así!

Erika se sentó despacio en una de las sillas talladas y le explicó con una sonrisa:

—Esa madera debe ser caoba de la mejor calidad, y esta alfombra parece hecha a mano con lana pura... —Detalló algunos de los elementos del salón y luego concluyó—: Probablemente, solo estar en este salón ya cuesta una fortuna. Consumir aquí no debe ser nada barato.

Amelia se acercó a Erika con el ceño fruncido y le susurró:

—Esa Milena sí que tiene dinero, y eso que todavía no es famosa. ¿Cómo puede pagar algo así? Y otra cosa, ¿por qué un lugar tan increíble no hace publicidad para atraer a más gente? Además, que yo recuerde... el señor Ramírez es el hombre más rico de Solara. Un lugar tan espectacular, a mi parecer, solo podría ser propiedad suya. ¿Crees que este club sea suyo?

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