Entrar Via

La Princesa romance Capítulo 147

Jacinta estaba perdida en sus fantasías cuando, de repente, la puerta se abrió de golpe. Ambas se sobresaltaron y, como por reflejo, voltearon hacia la entrada.

—¿Vanesa, Estrella? —Lucrecia se levantó, mirando a las recién llegadas con sorpresa.

—¡Vanesa! ¿Qué haces aquí? —preguntó Jacinta, con el cuerpo tenso y la mirada llena de desconfianza.

Vanesa no respondió, pero Estrella avanzó directo hacia ellas. Alzó una mano y Jacinta, instintivamente, encogió el cuello como si esperara un golpe. Estrella soltó una risa burlona y, sin aviso, rodeó el cuello de Lucrecia con un brazo.

—¿Qué quieres? Aquí estamos en el hospital —tragó saliva Lucrecia, sintiendo la presión.

—No te pongas nerviosa, vamos afuera a platicar —soltó Estrella. Aunque lo dijo como si pidiera permiso, ni siquiera esperó la respuesta y ya la iba empujando hacia la salida.

Lucrecia miró a Jacinta buscando ayuda, pero Jacinta apenas abrió la boca para decir algo cuando Estrella le lanzó una mirada fulminante. De inmediato, Jacinta se quedó callada.

Estrella sonrió con desdén, y, con ese gesto, terminó de sacar a Lucrecia de la habitación. No les quedó más remedio que irse.

La puerta volvió a cerrarse. Ahora la habitación se sentía enorme con sólo Vanesa y Jacinta dentro. Vanesa no dijo nada de inmediato. Se sentó en la silla donde había estado Lucrecia, cruzó las piernas y se recargó con indiferencia, pero su actitud tenía una tensión que ponía los nervios de punta.

Jacinta la observaba sin pestañear, apretando la mandíbula y sujetando la sábana con fuerza, como si fuera su única protección.

—¿Qué quieres hacer? —soltó por fin Jacinta, con voz áspera.

—¿Tus heridas te las hiciste tú sola, verdad? —Vanesa fue directo al grano, sin rodeos.

Jacinta, al escuchar eso, volvió a la calma. Se incorporó, dejando atrás la expresión de miedo que tenía hace un momento.

—¿Eso era todo? ¿Vienes a asegurarte de que no vaya a contar que tú le dijiste a Elías que me empujara por las escaleras? ¡Vanesa, de verdad que eres cruel! ¡Hasta te atreviste a manipular a un niño de siete años para hacerle daño a alguien! ¡Eso es intento de asesinato!

Jacinta recalcó cada palabra, como si quisiera que Vanesa aceptara la culpa ahí mismo.

Pero Vanesa entendió de inmediato lo que Jacinta intentaba hacer y, aun así, mantuvo la calma. Ni un solo músculo de su cara se movió.

—A ver, dime, ¿cuándo le dije a Elías que te empujara?, ¿cómo lo convencí?, ¿cómo sabes que yo le dije algo?

Capítulo 147 1

Capítulo 147 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Princesa