Entrar Via

La Princesa romance Capítulo 286

—¿Así está bien hecho? —David preguntó con un tono entre cauteloso y travieso, como si buscara la aprobación de Vanesa pero sin dejar de bromear.

Vanesa suavizó la mirada, esa dulzura que solo mostraba con él.

—Sí, lo hiciste bien.

—¿Y todavía vamos a ir a comer?

—Ya rentamos el lugar, ¿por qué no iríamos?

Se tomaron de la mano, entrelazando los dedos con esa naturalidad que solo tienen las parejas que recién empiezan. Sus voces se alejaban poco a poco mientras el atardecer los envolvía, dibujando en sus siluetas una felicidad radiante.

...

Los primeros meses de noviazgo siempre tienen ese aire pegajoso de quien no quiere soltarse ni un segundo. El verano pasó volando y, sin darse cuenta, el grupo de amigos se enfrentó por fin al inicio de su vida universitaria.

Regina y Estrella quedaron en la misma universidad, mientras Sabrina, David y Vanesa asistían juntos a otra. Federico, por su parte, cumplió su sueño de entrar a la escuela de medicina.

Lo que sorprendió a todos fue la decisión de Vanesa: siendo la estudiante con la calificación más alta de la ciudad, muchos esperaban que eligiera finanzas, pero ella optó por la carrera de Lengua Española. Aun así, decidió tomar Finanzas como segunda especialidad para estudiar junto a David.

Al ver que su hija tenía bien claro lo que quería, los Balderas no pusieron objeción alguna. Solo le pidieron que siguiera su corazón.

...

El día de la inscripción, Sabrina aún no regresaba de un evento internacional, así que Carlos fue quien llevó a David y Vanesa a la universidad.

Ambos preferían mantener el perfil bajo y sabían que la vida universitaria era otra cosa, así que pidieron a Carlos que los llevara en el carro más sencillo de la familia. A pesar de eso, no pasaron desapercibidos y atrajeron más de una mirada curiosa.

—Ya hay demasiados estudiantes adelante. Mejor se bajan aquí —dijo David, mirando el caos de carros y jóvenes con maletas por todos lados.

Carlos asintió y bajó a sacar el equipaje del maletero.

Solo había una maleta: la de Vanesa. David la tomó sin pensarlo, mientras que él no llevaba nada.

David tenía un permiso especial para vivir fuera del campus, pero Vanesa decidió no hacer uso de ningún privilegio. Según el reglamento, solo los estudiantes de segundo año en adelante podían vivir fuera.

Vanesa empacó apenas lo necesario; David, ni eso. Comparados con el resto, que cargaban cajas y maletas enormes, ellos parecían de otro planeta.

—Vámonos —dijo David, cerrando el maletero y liberando una mano para Vanesa.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: La Princesa