Después de eso, salieron a la luz más escándalos de la familia Morales. Todo el entramado turbio que David había investigado antes, siguiendo el hilo que dejó Nicolás, fue expuesto por completo.
En menos de un mes, la mitad de los miembros de la familia Morales acabaron tras las rejas. Los que quedaron no tuvieron más opción que huir del país y esconderse en el extranjero, cambiando de nombre y dejando atrás su antigua vida.
El otrora poderoso Grupo Morales cayó estrepitosamente, y durante ese mes se volvió el tema principal de conversación entre los círculos empresariales.
Vanesa y David, por su parte, aprovecharon el momento para fortalecer aún más su reputación y su poder.
Quienes solían hacer movimientos sospechosos ahora andaban con pies de plomo, temerosos de terminar igual que los Morales. Muchos otros, en cambio, buscaban acercarse a Vanesa y David, queriendo sacar algún beneficio de su nueva posición.
Al final, quienes lograban estar en la cima del círculo eran los más listos. En vez de ganarse un enemigo tan fuerte, preferían llegar a acuerdos de ganar-ganar, que siempre daban más tranquilidad.
La caída de la familia Morales y el auge de las empresas de Vanesa y David sirvieron de advertencia para todos: cada quien tenía sus propios planes, pero nadie se atrevía a moverse sin pensarlo dos veces.
...
En un abrir y cerrar de ojos, los cuatro años universitarios llegaron a su fin.
Vanesa consiguió sin problemas su doble titulación, pero no pensaba detenerse ahí. Obtuvo un pase directo para seguir estudiando y profundizar en su especialidad.
Cintia, por su parte, había decidido regresar a su ciudad natal para convertirse en maestra. Nunca tuvo grandes ambiciones; lo que quería era llevar una vida tranquila, cerca de sus padres, cumpliendo con ellos y disfrutando de lo sencillo.
Natalia, en cambio, había cambiado de carrera en segundo año. Ahora estudiaba comunicación digital, algo que realmente le apasionaba. Aprovechó lo aprendido y sus propias habilidades para abrirse camino como creadora de contenido de belleza en redes sociales, y en poco tiempo ya tenía varios seguidores. Para su sorpresa, un agente de Estudio Eco de Musas, la empresa de Vanesa, la contactó para trabajar con ellos. Vanesa se enteró de esto mucho después.

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