Julieta respondió:
—Ya hablé con él hace rato. Debe estar por bajar.
Poco después, Carlos bajó.
Julieta fue a abrirle la puerta.
Al verlo con su expresión habitual, sin nada fuera de lo normal, dijo:
—Pasa.
Al ver a Mariana, Carlos miró alrededor y preguntó:
—¿No fuiste a buscar a Jairo?
Mariana arqueó una ceja.
—Tampoco estoy tan desesperada. Voy a esperarlo aquí.
Carlos sonrió y le aconsejó:
—Será mejor que te contengas un poco. No lo presiones demasiado.
—¿Tan poca presión puede soportar?
—De cualquier forma, no lo acorrales. Dale un poco de espacio.
Mariana alzó una ceja y bromeó:
—Ya que tienes tanta experiencia, ¿por qué no nos das el ejemplo de una vez?
Julieta ayudó a llevar los platillos a la mesa.
—Vengan a comer primero.
Después del almuerzo, Carlos se quedó un rato antes de marcharse.
Un amigo al que no veía desde hacía mucho acababa de regresar al país y también se encontraba en Sombrales, así que habían quedado de verse.
Las tres mujeres, por su parte, llevaron a las dos niñas al museo.
En el camino, Julieta recibió una llamada de Jairo.
Él le dijo que ese mismo día tenía que regresar a Lago Azul.
Julieta frunció el ceño.
Por su tono no parecía estar buscando una excusa, así que preguntó:
—¿Pasó algo urgente?
Jairo no dio muchos detalles.
—Es un asunto de la familia Quintana.
Julieta no siguió preguntando.
Después de colgar, Jairo respiró hondo.
Guadalupe estaba hospitalizada y, esta vez, su estado era bastante grave.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....