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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1000

Julieta respondió:

—Ya hablé con él hace rato. Debe estar por bajar.

Poco después, Carlos bajó.

Julieta fue a abrirle la puerta.

Al verlo con su expresión habitual, sin nada fuera de lo normal, dijo:

—Pasa.

Al ver a Mariana, Carlos miró alrededor y preguntó:

—¿No fuiste a buscar a Jairo?

Mariana arqueó una ceja.

—Tampoco estoy tan desesperada. Voy a esperarlo aquí.

Carlos sonrió y le aconsejó:

—Será mejor que te contengas un poco. No lo presiones demasiado.

—¿Tan poca presión puede soportar?

—De cualquier forma, no lo acorrales. Dale un poco de espacio.

Mariana alzó una ceja y bromeó:

—Ya que tienes tanta experiencia, ¿por qué no nos das el ejemplo de una vez?

Julieta ayudó a llevar los platillos a la mesa.

—Vengan a comer primero.

Después del almuerzo, Carlos se quedó un rato antes de marcharse.

Un amigo al que no veía desde hacía mucho acababa de regresar al país y también se encontraba en Sombrales, así que habían quedado de verse.

Las tres mujeres, por su parte, llevaron a las dos niñas al museo.

En el camino, Julieta recibió una llamada de Jairo.

Él le dijo que ese mismo día tenía que regresar a Lago Azul.

Julieta frunció el ceño.

Por su tono no parecía estar buscando una excusa, así que preguntó:

—¿Pasó algo urgente?

Jairo no dio muchos detalles.

—Es un asunto de la familia Quintana.

Julieta no siguió preguntando.

Después de colgar, Jairo respiró hondo.

Guadalupe estaba hospitalizada y, esta vez, su estado era bastante grave.

Mariana se había enterado el día anterior, mientras conversaba con su madre.

En realidad, su madre había vuelto a insistirle con el tema del matrimonio, así que Mariana le había dicho claramente que ya tenía a alguien en mente y que estaba decidida a recuperar a Jairo.

Al escuchar su decisión, su madre la apoyó por completo.

En su momento, su familia ya había estado muy satisfecha con Jairo.

Solo después de que se cancelara el compromiso habían llegado a pensar que le faltaba determinación.

Pero ahora, los conflictos entre Jairo y la familia Quintana eran de conocimiento público en los círculos de la alta sociedad de Lago Azul.

Solo entonces todos comprendieron que, en aquella época, Jairo había estado soportándolo todo mientras preparaba sus propios planes.

Un hombre capaz, decidido y que además seguía soltero naturalmente atraía la atención de muchas personas.

A ojos de su madre, Jairo era mucho mejor que todos los hombres que anteriormente le habían presentado a Mariana.

Por supuesto que apoyaba que Mariana intentara recuperarlo.

Incluso le había dado varias ideas para conseguirlo.

Fue entonces cuando le mencionó que Guadalupe estaba gravemente enferma y hospitalizada.

Mariana siempre había creído que Jairo había roto por completo cualquier relación con Guadalupe.

Solo después de decirlo en voz alta cayó en la cuenta y se cubrió la boca.

Después de todo, Guadalupe también era la madre biológica de Julieta.

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