La mirada de Héctor se enfrió de inmediato, aunque su voz siguió siendo amable.
—Entonces, ¿tú crees que a mamá le gustó el regalo de Carlos?
Sofía lo pensó seriamente.
—No sé. Papá, ¿Carlos está enamorado de mamá?
—Todavía eres una niña. No pienses en esas cosas. Yo regresaré muy pronto.
—¿Y cuando regreses vas a celebrar la boda con mamá?
Sofía seguía pensando en ser damita durante la boda y ponerse un vestido bonito.
Héctor respondió con ternura:
—Sí.
—¡Qué bueno!
Sofía sonrió feliz. Con que sus padres estuvieran dispuestos a celebrar la boda, ella ya estaba satisfecha.
Hablaron un poco más y Sofía terminó la llamada por iniciativa propia, pues no quería quitarle más tiempo de trabajo.
En cuanto colgó, la calidez en los ojos de Héctor desapareció por completo y su rostro se ensombreció.
En ese momento, el celular volvió a sonar.
Era Jairo.
Héctor contestó:
—¿Qué pasa?
Jairo notó enseguida que algo no estaba bien por su tono.
—El escándalo ya llegó al país. ¿Qué está pasando exactamente allá?
Era evidente que aquella noticia se había difundido deliberadamente para llamar la atención de la opinión pública.
Héctor no respondió. En cambio, preguntó:
—¿Cómo quieres que maneje lo de Adriana?
Jairo comprendió que esta vez Adriana realmente había cruzado el límite de Héctor.
El hecho de que Héctor le hiciera esa pregunta significaba que ya había tomado una decisión.
Después de guardar silencio unos momentos, Jairo respondió:
—Decídelo tú. Pero, al final, ella también fue engañada y manipulada por Leonardo.
—Voy a colgar.
Héctor terminó la llamada sin decir nada más.
Jairo bajó el celular.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....