Una llamada despertó a Julieta.
Molesta por la interrupción, contestó con tono impaciente:
—¿Sí?
Jairo percibió de inmediato su mal humor y preguntó con cierta preocupación:
—¿Estabas descansando? ¿O te sientes mal?
A esa hora ya había pasado el momento en que Julieta solía tomar la siesta.
Ella solo preguntó:
—¿Qué pasa?
—Nada en especial. Solo quería saber cómo has estado últimamente.
—Si no hay nada más, voy a colgar.
Su impaciencia era evidente.
Jairo supuso que simplemente estaba de mal humor porque la había despertado.
No podía saber si había alguna otra razón y tampoco quiso seguir molestándola.
—Entonces descansa bien.
Después de colgar, Julieta permaneció acostada con los ojos cerrados, aunque ya no tenía mucho sueño.
Apartó la cobija, se levantó y fue al baño para asearse un poco.
Esa misma noche, Carlos la llamó.
La sede central estaba por celebrar su reunión periódica y los responsables de todas las sucursales debían acudir a Monteluz para presentar sus informes.
Eso significaba que Julieta tenía que regresar a Monteluz.
Por supuesto, no iba a pedirle a la empresa que hiciera una excepción por ella.
Después de hablar del trabajo, Carlos no mencionó nada más.
Julieta reservó un vuelo a Monteluz para dos días después y también se lo avisó con anticipación a Sofía.
Al día siguiente, mientras estaba en la oficina dándole indicaciones a su asistente, recibió de pronto una llamada de Sofía.
—Mi amor, ¿qué pasa?
Del otro lado, Sofía habló entre sollozos:
—Mamá, la abuela dijo que Don Gómez quiere verme por última vez. Ya no puedo regresar a Monteluz contigo.
Al escucharla llorar, el corazón de Julieta se apretó.
Quiso consolarla, pero por un momento no supo qué decir.
Por lo visto, el estado de Don Gómez ya era muy grave.
El reloj inteligente de Sofía tenía función de ubicación, así que no era extraño que supieran dónde estaba.
Julieta suavizó la voz.
—Está bien. Regresa primero y acompaña a Don Gómez.
Sofía respondió entre sollozos:

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....