Cuando regresó a casa, Jimena había preparado especialmente una olla de caldo de pollo con verduras para ella.
Julieta terminó todo el tazón de caldo.
El sabor era ligero y agradable, y no le provocó náuseas.
Después del susto que había pasado, una sopa caliente hizo que su estómago finalmente se sintiera un poco mejor.
Jimena preguntó:
—¿Sofía sigue bien?
—Héctor logrará tranquilizarla.
Jimena asintió y no volvió a insistir.
—Entonces mañana te acompañaré al hospital para que te hagan una revisión completa.
Julieta negó con la cabeza.
—Esta tarde ya fui al hospital. Mejor dentro de una semana. Tampoco puedo estar yendo al hospital todo el tiempo.
El médico le había indicado que regresara para una revisión una semana después.
Jimena se molestó de verdad.
—¿Y no me avisaste? ¿Cómo pudiste ir sola al hospital? ¡Cualquiera pensaría que no tienes familia!
Julieta enseguida tomó del brazo a Jimena y se apoyó en ella con gesto cariñoso.
—Mamá, ya sé que me equivoqué.
Jimena respiró profundamente y dijo con impotencia:
—No tienes que cargar con todo tú sola. Somos tu familia. Estamos para cuidarte y acompañarte sin condiciones. Cuando haces esto, en lugar de tranquilizarnos, solo consigues que nos preocupemos más.
Julieta sonrió.
—Lo sé. Ya no volveré a ocultarles nada.
Jimena la miró.
—Más te vale recordarlo.
Después de conversar un rato, Julieta subió a su habitación para descansar.
Durante los días siguientes, toda la familia la cuidó como si fuera su mayor prioridad.
Las náuseas del embarazo disminuyeron bastante y su aspecto mejoró notablemente.
Jimena llamó a Carlos y todos los asuntos de trabajo de Julieta quedaron suspendidos temporalmente.
Carlos asignó a otras personas para encargarse de sus pendientes.
Julieta solo necesitaba hacer la entrega de responsabilidades en línea.
Pedro llevó de vuelta todas sus cosas.
Canela y Tigre también fueron trasladados a Cumbres del Valle, donde incluso les prepararon una habitación especial.
Al llegar a aquella casa enorme y desconocida, los dos gatos se mostraron algo asustados y no se atrevían a salir.
La empleada ayudó a Julieta a ordenar todo su equipaje.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....