Después de colgar la llamada, la empleada terminó de ordenar las cosas y salió de la habitación.
Julieta permaneció sentada en el sofá, en silencio.
No sabía cuánto tiempo había pasado cuando Jimena subió a llamarla para almorzar.
Al bajar las escaleras, escuchó que Mauricio estaba hablando por teléfono con Jairo.
—Regresa. Comamos juntos y hablamos con calma.
Después de colgar, Mauricio miró a Julieta.
—Jairo regresará mañana. En la noche vendrá a cenar a casa. Invitemos también a Mariana.
—Está bien.
—Por cierto, ¿cómo se ha llevado Jairo con Mariana últimamente?
Mauricio también se lo había preguntado hacía un momento a Jairo, pero él había evitado responder con claridad.
Julieta dijo:
—Supongo que están bien.
Mauricio sonrió.
—Eso es bueno. Vamos a comer.
Al llegar al comedor, Julieta pidió a la empleada que preparara otra porción de comida para llevar.
Jimena preguntó:
—¿Para quién es?
Julieta no lo ocultó.
—Para Héctor. Sofía está a punto de entrar a primero de primaria y quiero hablar con él sobre eso.
La expresión de Mauricio se ensombreció ligeramente y estaba a punto de decir algo, pero Jimena le dio un pequeño golpe con el pie debajo de la mesa.
—También está bien. Los estudios de Sofía son un asunto importante. Tienen que hablarlo bien.
Mientras Sofía siguiera siendo el vínculo entre ellos, era imposible que Julieta cortara por completo el contacto con Héctor, y mucho menos que dejara de preocuparse por Sofía.
Después del almuerzo, Raúl la llevó en carro hasta Grupo Central.
La recepcionista reconoció a Julieta en cuanto la vio.
Sin siquiera llamar para confirmar, le permitió el acceso con su tarjeta.
Julieta tomó el elevador y subió.
Cuando las puertas se abrieron, caminó hacia la oficina de Héctor.
Todo el piso transmitía un ambiente de trabajo intenso y una presión evidente.
De frente se encontró con Miguel, quien venía caminando en su dirección.
Al verla, se quedó claramente sorprendido.
Se detuvo y la miró. Durante un momento no supo cómo dirigirse a ella.


Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....