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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1212

Julieta bajó a la sala de la mano de Sofía.

Sergio las siguió.

Héctor acababa de entrar cuando Sofía corrió hacia él.

—¡Papá!

Él se inclinó para cargarla.

—¿Me extrañaste?

—¡Claro que sí!

Sofía le dio un beso sonoro.

Héctor sonrió y le revolvió el cabello.

Después la dejó en el suelo y tomó la mano de Julieta.

—¿Me extrañaste?

Ella le echó una mirada para recordarle que no estaban solos.

Héctor sonrió y por fin se volvió hacia Sergio, quien lo saludó.

—¿Cuándo llegaste?

—Hoy.

—Si no tienes prisa, quédate unos días más.

—Vine a ver a Julieta y a Tadeo, pero mañana tengo que irme. Hay asuntos pendientes en el país y no puedo tardar mucho.

—Está bien.

Después le dijo a Sofía:

—Quédate un rato con Sergio. Julieta y yo vamos a ver a Tadeo.

—Sí.

Cuando subieron, Celeste acababa de dormir a Tadeo.

Preguntó en voz baja:

—¿Ya llegaste?

Héctor asintió.

—Acaba de dormirse. Ve a bañarte y a cambiarte antes de estar con él.

—Lo sé.

Celeste no se quedó mucho tiempo.

Apenas se cerró la puerta, Héctor atrajo a Julieta y la besó.

Fue un beso urgente e intenso. Ella apoyó las manos en su pecho, casi sin aire.

—Héctor.

Él por fin se apartó un poco, todavía con la respiración agitada.

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