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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1215

Héctor sonrió ligeramente.

—¿Cuándo no soy guapo?

Renzo se rio.

—Está bien. Todos los días. Nadie te gana.

Jairo los apuró:

—Vamos. Ya están llegando los invitados.

La ceremonia estaba programada para las diez y media de la mañana.

Alrededor de las diez, los invitados comenzaron a llegar.

Las risas llenaban el lugar mientras el grupo contratado para la ocasión interpretaba música suave.

Héctor hablaba con Efraín cuando vio que Jairo se acercaba acompañado de Carlos.

Carlos acababa de llegar. Héctor se había encargado personalmente de que le enviaran una invitación.

Carlos se detuvo frente a él.

—Felicidades.

Héctor asintió.

Carlos le entregó la bolsa de regalo que llevaba.

—Es un regalo de bodas para Julieta.

—Te lo agradezco de su parte. Se lo voy a dar.

Carlos asintió.

No hablaron más. Se apartó con Jairo para conversar.

Efraín miró a Héctor.

—¿Todavía te molesta tanto, incluso hoy?

Héctor le entregó el regalo al mayordomo.

—Solo espero que de ahora en adelante sepa respetar los límites con Julieta.

A las diez y media, todos los invitados ya estaban sentados y la ceremonia comenzó puntualmente.

A ambos lados del camino hacia el altar había estructuras blancas de distintas alturas, adornadas con flores y telas ligeras que se mecían con la brisa.

Al fondo se alzaba un arco tallado de diez metros de ancho.

Enredaderas y ramas floridas caían a lo largo de la estructura.

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