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La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera) romance Capítulo 1216

La ceremonia terminó a las once y media de la mañana.

Llegó el momento de lanzar el ramo, pero Julieta se lo entregó directamente a Mariana.

Ella lo recibió y enseguida se lo pasó a Jairo.

Bajo la mirada de todos, él aceptó las flores.

Mariana se puso de puntitas y le dio un beso en la mejilla.

Alrededor estallaron las risas y los aplausos.

Después de las fotos de grupo, Héctor acompañó a Julieta a cambiarse para el banquete.

Rocío estaba ayudando a recibir a los invitados cuando alguien chocó con ella por accidente.

Se tambaleó hacia atrás, pero una mano firme la sostuvo del hombro.

Volteó, sorprendida, y vio a Carlos.

Él le habló con suavidad:

—Cuidado.

Rocío recuperó el equilibrio y alzó la mirada.

—Gracias.

Mariana se acercó justo en ese momento.

—Yo me encargo de esto. Ve a pasear un rato con Carlos.

Mientras hablaba, le puso otro ramo de novia entre las manos.

Julieta había preparado dos: uno compuesto principalmente de lirios del valle y otro de lirios de pétalos dobles y rosas.

Para ambos había elegido flores de colores poco comunes.

El que Rocío tenía ahora era el de lirios del valle.

Ella lo recibió, desconcertada.

Irene también se acercó y los empujó suavemente para que se fueran.

—Ándenle. Carlos, cuida a Rocío.

A Rocío no le quedó más remedio que caminar hacia el jardín con él.

Cuando se alejaron, Irene suspiró.

—Ojalá Rocío fuera tan atrevida como tú.

Mariana los observó.

—No tiene que ser como yo. A mí me parece que así van muy bien.

Irene volvió a mirarlos y sonrió.

—Creo que tienes razón.

A Irene le pareció que hacían muy bonita pareja.

Rocío preguntó:

—¿Cuándo regresas?

Carlos respondió:

—Tengo unos asuntos que atender por aquí, así que me quedaré un par de días más.

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