Capítulo 235 Héctor y Jairo siguieron al gerente hasta el segundo piso.
Julieta y Emanuel entraron al privado.
Julieta pidió varios platillos especiales acordes a su gusto.
Como él no toleraba los sabores intensos, eligió principalmente verduras.
—¿Quieres tomar algo?
—Claro —respondió Emanuel—. Una ocasión así, con una mujer tan hermosa, no puede ser sin vino.
Tengo que probar lo típico de Monteluz.
—Está bien.
Julieta pidió una botella de licor fuerte.
El mesero salió del privado.
—Enseguida se los traigo.
Emanuel la miró.
—¿Cuándo piensas divorciarte de Héctor?
/ Julieta sonrió levemente.
—No lo sé. El juicio ni siquiera ha comenzado.
Emanuel frunció el ceño.
—Por lo que sé de Héctor, puede que no sea el más romántico... pero tampoco está ciego.
Julieta apretó ligeramente los labios.
—No está ciego.
Emanuel se quedó pensativo.
Julieta no quiso profundizar en el tema y cambió de conversación:
—¿Cuánto tiempo piensas quedarte en Monteluz?
Emanuel entendió la señal y no insistió.
—Ya que vine, por lo menos un mes. ¿Te gustaría ser mi guía?
Julieta sonrió.
—No me dedico a eso.
Diez minutos después, comenzaron a servir los platillos.
Julieta le fue explicando cada uno y le sirvió una 216 copa.
—Es fuerte, pruébalo con cuidado.
Emanuel dio un sorbo.
—Vaya... es intenso, con muchas capas de aroma.
Muy bueno.
Luego probó la comida.
—Si, es más auténtica que en Gran Bahía... pero aun así, nada supera lo que tú cocinas. Desde que regresaste, lo extraño mucho.
En Gran Bahia, Emanuel solía ir con frecuencia a comer a su casa.
—¿Te hacen falta hombres?
Julieta abrió los ojos, apretando los dedos con rabia. Luego soltó una risa fría.
—Sí, aunque tuviera diez o veinte, ¿qué te importa? Mejor nos divorciamos de una vez. Tú te casas con Adriana y cada quien sigue su camino.
Con esas palabras, apartó la mirada con frialdad y se dio la vuelta para irse.
Pero apenas dio un paso, una mano la sujetó de la muñeca.
Al siguiente instante, fue empujada contra la pared.
—¡Héctor!
Héctor la miró fijamente. Su voz, baja y amenazante, resonó:
—Más te vale recordar lo que te dije. No se te ocurra salir embarazada de otro.
—Eres un maldito—lo insultó Julieta, furiosa.
Héctor la observó con indiferencia, sus ojos fríos como el hielo.
—¿Qué estás haciendo, Héctor?
La voz de Emanuel sonó de repente.
Héctor la soltó.
En ese momento, un empleado pasó empujando un carrito con platos ya retirados. Sobre él había copas con restos de vino.
Julieta avanzó con decisión.
Antes de que el empleado reaccionara, tomó una copa a medio terminar y la arrojó directamente al rostro de Héctor.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....