Cuando entraron en la sala, vieron que Sofía corría escaleras arriba y ya estaba a punto de llegar al segundo piso.
—Sofía —la llamó Rafael.
Ella se detuvo y volvió la cabeza al verlo.
—¿Qué pasa?
Rafael subió rápidamente y la llevó de nuevo abajo.
—Voy a llevarte a ti y a Thiago a jugar un rato afuera.
Sofía lo miró.
—Carlos acaba de subir a buscar a mamá.
—Héctor está con Julieta. Ella tiene que resolver algunas cosas en este momento, así que no te preocupes —la tranquilizó.
Sofía seguía inquieta. Luego miró a Jairo, que permanecía a un lado.
—¿Tú también viniste a buscar a mamá?
Jairo se esforzó por controlar sus emociones.
Se acercó, se agachó frente a ella y sonrió.
—Sí, vine a hablar de algo con Julieta. Ve a jugar un rato con Rafael.
Sofía parpadeó. Su sensibilidad le permitió darse cuenta de que algo no estaba bien.
—¿Es algo que yo no puedo saber?
Jairo le explicó con paciencia:
—Hay cosas que todavía eres muy pequeña para entender. Cuando seas mayor, lo comprenderás.
Rafael llevó a los dos niños al jardín.
Después de que se marcharon, Jairo se sentó solo en el sillón de la sala, sin subir.
Mantenía la cabeza baja y la espalda encorvada.
Su rostro ceniciento reflejaba un cansancio y un abatimiento imposibles de ocultar.
Incluso respiraba con dificultad.
No supo cuánto tiempo había pasado cuando escuchó movimiento en el piso de arriba.
Alzó lentamente la cabeza y vio a Julieta bajar escalón por escalón.
Sus miradas se encontraron.
Los ojos de ella parecían un cielo invernal cubierto de nubes, sin el menor destello de luz.
—No tienes que ir. Quédate aquí con papá y Jimena.
Julieta preguntó de pronto:
—Señor Jairo, ¿a qué le tienes miedo?
Aunque había anticipado aquel día desde hacía mucho tiempo, escuchar a Julieta pronunciar su nombre con tanta frialdad le atravesó el pecho como una puñalada.
Hasta respirar le dolía.
Jairo miró a Carlos, que estaba detrás de ella.
Carlos entendió lo que quería decir y se acercó para persuadirla.
—Julieta, será mejor que hoy te quedes en casa y descanses.
Héctor permanecía a un lado, en silencio.
Julieta no respondió a Carlos.
Mantuvo la mirada fija en Jairo, sin darle ninguna posibilidad de evadirla.
Diez minutos después, Julieta subió al carro de Carlos.
Héctor, por su parte, condujo otro carro con Jairo, quien parecía haber perdido el alma.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: La señora no perdona al infiel (Yamila Rivera)
Muy buena, pero muchos. Capítulos bloqueados...
Realmente esta novela es toda una contradicción. Entiendo que la autora que aparece es la traductora, pero realmente no entiendo el propósito de la novela, creo que la aurora se perdió. Primero, Julieta enamorada de Hector, se presta para estar con El, cuando fue drogado. Hector, no tenia planes de casarse y lo tiene que hacer porque Julieta esta embarazada. Héctor frustrado y tan perfecto, no sumo lidiar con esa situación y la trató malísimo, mas sin embargo le da la oportunidad cuando nace la bebe, pero Julieta lo rechaza. Se va del Pais por 5 años, regresa para divorciarse y no lo hace. La autora refleja los cambios solo a nivel fisico y profesional, pero con debilidades en la parte personal y del trato con los demas. Tengo toda la novela leyendo el maltrato de Julieta hacia Hector, pero es una marioneta de los demas: Parate, siéntate, come, duerme, ve , quedate, divorciate!, Dios!. Y lo que realmente se ofrece todo el tiempo es el gran rencor que Julieta le tiene a Hector. Ojo, que el personaje de Héctor que es tan criticado, es genuine, real y ademas algo que no le reconocen, que a podido tratar mal a Julieta al principio, pero se dedico en cuerpo y alma a criar a su hija y algo importante, nunca le habló mal a su hija de su mamá, mas bien alimentó un buen recuerdo de su madre, y es por eso que Sofia ( otro personaje que es el mejor) es así de amorosa con Julieta. Muy por el contrario de Julieta, que lo que decide fue hacer el papel de la victima. Una recomendación a la autora o no sé si ya está el final, pero que no se destaque tanto lo fisico, el dinero y los negocios, sino el verdadero sentimiento del perdon y de la union de las familias. Como es posible que se destaque la desvinculacion de la madre de Julieta con Ella, y con sus otros hermanos? Y nadie le aconseja a Julieta que hable con todos ellos y arreglen la situación, ya que eso es paz para el alma. Aqui pareciera que Dios no exists, que el Amor no existe, que el respeto no existe. Las novelas, así sean de romance deben dejar un mensaje edificante y positivo. Aqui todo es rencor, trampa, mala intención. Todos los hombres enamorados de Julieta y Todas las mujeres enamoradas de Hector, Dios! El problema de Julieta, no es que Hector la trato mal, fue el abandono de su madre y la separacion de sus padres, por eso el problema de conexión con los verdaderos afectos y lo mismo le sucede a Jairo. Realmente espero que esta novela tenga un buen final, y de verdad el mejor de seria, que se reconciliara con Héctor, que ambos se hablen con la verdad, reconozcan sus errores, pero tambien reconozcan sus virtudes, y sigan adelante con su familia, que es lo mas importante....
Se supone que era una empresaria exitosa q es capaz de tomar decisiones y no puede decirle no a su familia y amigos, que esta por encima de su hija. En serio, la empatía que sentía por ella, se fue toda....
Me molesta Julieta por indecisa, obvio que tiene sentimientos por Hector; nadie se acuesta una y otra vez con alguien que no quiere. Le falta carácter para pelear por su familia desde el inicio. Es egoísta siempre piensa en ella. Esta novela refleja el diario vivir de un hombre en la vida real. Salió embarazada se quiso casar, se caso y aunque no la paso bien porque obligó a alguien a casarse tampoco podía obligarlo a amarlo. Cuando tuvo el bebé, no lo quiso se fue" típico de los hombre" le importo ella aunque Hector le llamo para que acompañará a la bebé lo ignoro e hizo su vida. Pasan años, vuelve, se acerca a la niña, pero no acepta la responsabilidad, solo piensa en ella. Aquí víctima solo Sofia, Hector a pesar de su carácter dejó su ego de lado por complacer a su hija, "el típico rol de la mujer", 0 mujeres e incluso ha aprendido a ser humano por complacer a la niña. Juliette al contrario, dice que no lo quiere, pero disfruta la cama, sale embarazada de un 2do niño y lo habla con Carlos, otro migajero que detesto, Acaso no debería hablarle con Hecto. Solo espero que la escritora no se vaya por el lado del aborto porque dejo de leerla. Estaría nuevamente mostrando el rol típico del hombre que le pide a la mujer que no la quiere y que aborte. Aquí Julieta tendrá la excusa de que su cuerpo es suyo y si pase que decepcionante porque la verdad no importa quien realice el acto sea hombre o mujer. Eso se llama ser egoístas y nunca pensar en los que realmente sufren, en este caso Sofia y el bebé por nacer. Yo siendo Julieta, no escucho a nadie, solo pensaría en mi como mujer, si me gusta Hector me quedo con él, me enfrento al mundo de su brazo, no permitiría qué un tercero se meta en la relación, hablaría con él de frente. La verdad ya me cansa su papel de víctima, y estoy de acuerdo si quiere vivir lejos de Hector qué lo haga, pero que no se quejo cuando Hector la deje de lado y se case porque quiera o no ella perdió los derechos legales sobre Sofia. Si él se casa la niña dejará de convivir por ella y no porque Hector la vaya a negar es porque según leo esta historia es de origen asiático y ellos tienen otra tradición. Los hijos no dejan su casa, si se separan se quedan con la familia paterna y así será....