Capítulo 292 Ivanna estaba sentada, observando a Julieta con frialdad.
Mónica intervino de inmediato:
—Señorita Bianca, señora Ivanna, mejor dejamos que las niñas regresen al salón y después hablamos con calma. No es bueno que esto afecte a los niños.
Julieta tranquilizó a Sofía.
Cuando finalmente se calmó, la maestra la llevó de regreso al aula.
Ivanna ordenó a su guardaespaldas que llevara a Ingrid Almonte al carro.
Julieta y Mónica salieron de la oficina para conocer lo sucedido.
Ese día, después de la junta de padres, varios compañeros habían elogiado lo bonita que era la mamá de Sofía.
Sofía estaba feliz, orgullosa... y no lo negó.
Entonces Ingrid dijo de pronto:
—Esa señora bonita no es la mamá de Sofía. Sofía no tiene mamá. Su mamá la abandonó.
Esas palabras desataron la ira de Sofía.
Se le fue encima y la golpeó.
Camila también se unió y ambas atacaron a Ingrid.
Al escuchar la explicación, el corazón de Julieta se encogió.
Regresó a la oficina.
Ivanna estaba sentada con las piernas cruzadas, en una postura arrogante.
La miró de arriba abajo, con desprecio.
—Así que tú eres Bianca... No solo te gusta seducir hombres, también te gusta hacerte pasar por mamá. Aunque más bien pareces niñera.
Las maestras no pudieron ocultar su sorpresa.
Antes casi no veían a Bianca, pero últimamente era ella quien recogía a Sofía.
Y ya no se veía a Adriana.
¿De verdad había desplazado a la otra?
Los rumores de las familias poderosas cambiaban cada día.
Ellas solo podían observar en silencio.
Julieta caminó hacia Ivanna, tomó un vaso de agua del escritorio... y se lo arrojó en la cara.
Ivanna gritó, levantándose de golpe.
—¿Estás loca? ¿Te atreves a hacerme esto?
Mónica corrió a darle pañuelos.
Julieta habló con frialdad:


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