Capítulo 367 Carlos e Irene se quedaron observando cómo se alejaban.
Hasta que desaparecieron de su vista.
Irene le dio un ligero empujón con el hombro a Carlos.
—Más te vale ir preparando la maleta y buscar cualquier pretexto para alcanzarla —le dijo—.
Simón Bernal está allá... y ese tal Leonardo Bernal...
aunque esté en prisión, quién sabe si ya salió.
Simón y Leonardo eran hermanos gemelos.
En su momento, Leonardo había intentado abusar de Julieta.
Fue condenado por intento de violación y sentenciado a cinco años de prisión.
De eso ya habían pasado dos.
*** Julieta y Sergio llegaron a Gran Bahía y se instalaron en la villa que habían rentado.
Durante ese tiempo vivirían ahí.
Julieta se tomó dos días para recuperarse del jet lag.
Después, volvió a la empresa.
Durante los meses que estuvo fuera, todo había seguido funcionando con normalidad.
En cuanto a Inversiones Sierra Dorada, al principio alguien había ido a hablar con ellos, pero desde entonces no había habido ningún movimiento.
Julieta podía imaginar la razón.
Había retirado la demanda de divorcio... así que Héctor ya no tenía motivos para presionarla por ese lado.
Si realmente quería enfrentarlo legalmente, no sería tan sencillo como lo de Irene con Simón.
Héctor era mucho más despiadado y calculador, no se comparaba con Simón en absoluto.
Ese día revisó proyectos y estados financieros.
Las ganancias se mantenían estables, con tendencia al alza.
Tras varios días de trabajo continuo, su estado era mucho mejor.
Allá no había nada ni nadie que la perturbara.
Incluso rendía más.
En cuanto tenía tiempo, hacía videollamadas con Sofía.
Ahora Sofía vivía con Celeste.
Y Celeste había empezado a notar algo.
Sofía dependía más de Julieta... que de Héctor.
Antes, cuando Héctor viajaba, Sofía insistía en hablar con él todos los días.
Ahora, lo primero que hacía era buscar a Julieta.


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